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Chanquete ha muerto vs. José Enrique nos ha dejado


13/10/2013

Nadie pide al Consejo Rector de Covibar que para informar a los socios que ha dimitido el Presidente de la cooperativa, D. José Enrique Yáñez, tenga que hacerlo dando gritos a los cuatro vientos y en medio de lágrimas, como lo hacía aquel adolescente que en la serie televisiva Verano Azul corría por la playa anunciando desconsolado la muerte de su amigo Chanquete. Pero los socios sí nos merecemos que se nos informe a través de una carta de los motivos de la dimisión y la situación que con la misma se genera.

En vez de eso, el Consejo Rector ha optado, una vez más, por no difundir las noticias que puedan incidir en su continuidad al frente de la cooperativa. Por más que en el editorial del número #227 de la revista de la cooperativa se hable eufemísticamente de que José Enrique nos ha “dejado”, lo cierto es que “dimitió”. Y los socios merecemos saber las causas reales de su dimisión, porque las noticias que nos llegan hablan de que la dimisión ha sido consecuencia de los serios enfrentamientos que se viven en el seno del Consejo y no por motivos personales como se afirmaba en la web de la cooperativa. Enfrentamientos entre los que defienden continuar con los pleitos judiciales como vía de abordar la resolución de los problemas de la cooperativa y los que abogan por abandonar esta senda porque se está volviendo contra los intereses de los propios miembros del Consejo.

El editorial de la citada revista de la cooperativa parece recoger la postura de los que quieren proseguir con la febril actividad ante los tribunales que emprendieron hace tres años, firme el ademán, restando importancia a los múltiples reveses que están sufriendo y a la merma importante de los fondos económicos de la cooperativa que ello conlleva.

Nada está pasando, según afirma el Consejo en el editorial, todo está bajo control, porque hay estatutos y leyes y reglamentos que todo lo resuelven. Pero la realidad es, a mi juicio, otra muy distinta. El Consejo Rector no tiene motivos para estar tranquilo. A la reciente pérdida de pleitos tan importantes como aquellos en los que reclamaba más de medio millón de euros al Club Deportivo Covibar, o el archivo de la denuncia por allanamiento del Centro Rodríguez Vallina que sirvió de argumento para la expulsión de la cooperativa de cuarenta socios, viene a sumarse el Auto núm. 366/2013, de veintiséis de septiembre de 2013, que ha anulado la Sentencia del Juzgado de lo Mercantil núm. 12. Lo que dice este Auto irrecurrible es que no tiene validez la expulsión de cerca de cuarenta socios cooperativistas efectuada en junio de 2012; y no es válida porque, según el magistrado, el Consejo Rector se allanó a la petición de seis miembros del Consejo Rector de expulsar a  cuarenta socios sin dar la posibilidad a éstos de defender sus derechos.

Habrá, en consecuencia, que volver a repetir el juicio de las expulsiones, pero con ello no se concluirán lo pleitos porque, según se dice en el meritado Auto, ya que está en trámites un juicio de anulación de todos los acuerdos de la Asamblea de junio de 2012. Ello sin contar con las más que previsibles denuncias que de forma individual habrán de afrontar los miembros del Consejo por los daños (morales, entre otros) y perjuicios (no poder utilizar las piscinas o el cine, por ejemplo) causados a más de cincuenta socios expulsados que ahora, como consecuencia del citado Auto judicial, han de ser readmitidos. Pero hay más: habrá que ver el efecto que dicho Auto tiene sobre las renovaciones de cargos que se han producido con posterioridad a junio de 2012. Resumiendo: un laberinto judicial del que va ser difícil que el Consejo salga indemne

Lo que debería hacer el Consejo Rector, asumiendo su responsabilidad ante tamaño desaguisado judicial, sería, en primer lugar, romper su relación contractual con el abogado de la cooperativa, creador material de esta ruinosa “ingeniería judicial”. Y, en segundo lugar, debería dimitir en bloque y convocar unas elecciones para cubrir todos los cargos del Consejo. Esta es, a mi entender, la forma más digna y lógica de poner fin a un periodo de gestión de tres años en el cual se ha frustrado el deseo de renovación que buscaban muchos cooperativistas dando su voto a la candidatura presidida por el Sr. Yáñez. Y llamo la atención en que creo que la dimisión debe afectar a todos los miembros del Consejo, sin excepciones: a los cargos antiguos, porque fueron los promotores directos de unas expulsiones que se hicieron vulnerando la ley, y a los cargos recientemente elegidos, puesto que se han posicionado a favor de aquellos, no sólo en el momento de su presentar su candidatura para ocuparlos, sino también con posterioridad, asumiendo alguno de ellos la labor de Instructor en expedientes de expulsión.

Sería bienvenido, por tanto, un esfuerzo de transparencia informativa del Consejo Rector en estos momentos tan trascendentales para la cooperativa y veríamos con satisfacción que abandonase el camino del “aquí no pasa nada” que ha emprendido.

Para concluir, quiero manifestar que como socio poco puedo agradecer al presidente dimitido, Sr. Yáñez. Entre otras cosas, porque se marcha dejándome con un expediente de expulsión abierto. Un expediente injusto, que tiene como único fin el que renuncie a opinar sobre la mala gestión de la cooperativa y a que no prosiga mi labor de denuncia de la violación de los derechos de los cooperativistas. A la vista del Auto del Juzgado de lo Mercantil núm. 12, que corrobora mis esfuerzos por difundir la ilegalidad de las expulsiones y por aportar información a los socios sobre este turbio asunto, exijo el inmediato archivo de mi expediente disciplinario.

En cualquier caso, nobleza obliga, le deseó lo mejor al Sr. Yáñez en su futuro como padre, vecino, paciente,…y, eso sí, le agradezco que nos haya “dejado” una vez que ha sufrido en sus propias carnes la verdad que encierra la maldición gitana que reza: pleitos tengas y los ganes.

Ramón Bonilla Solís

 

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Escrito por en 13/10/2013. Archivado en Cartas. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.