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La Comisión de Investigación Municipal, o la historia de Juan Palomo


13/02/2014

La respuesta a la pregunta ¿para qué va a servir la Comisión de Investigación municipal sobre el Informe de la Cámara de Cuentas? es muy sencilla: para nada. Y no lo decimos nosotros, lo dijo ante más de un centenar de vecinos un concejal de IU que forma parte de dicha Comisión.

De cumplirse su previsión, los resultados de esta Comisión serán tan inútiles como los de Comisiones tan famosas como las que investigaron la financiación irregular del PSOE, la del 3% en Cataluña, la del Prestige, la ‘espantá’ de Tamayo y Sáez, Bankia, el caso Madrid-Arena, etc. Tan sólo la comisión que investigó la supuesta amnistía fiscal de la etapa socialista (1997) y la que investigó los atentados del 11-M, concluyeron determinando la existencia de responsabilidades políticas.

¿Por qué las Comisiones de Investigación terminan siempre en agua de borrajas?. La explicación es de pura matemática: porque en su composición, en la aprobación de sus decisiones y en la aprobación del dictamen final se reproducen las mismas mayorías que existen en el órgano que las creo (Congreso, Senado, Asamblea autonómica o Pleno del ayuntamiento). Siendo eso así, es lógico pensar que el grupo o grupos políticos que aprueban la creación de una Comisión tienen asegurado que no se va a producir la aprobación de un dictamen final que no cuente con su beneplácito. Es la historia de Juan Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como. En el caso de Rivas, la mayoría absoluta de IU impondrá su criterio a la hora de aprobar el dictamen final en el Pleno, salvo que en este grupo se produzca una división de votos y pudiese encontrar apoyos en otros grupos municipales de la oposición la fracción que se opusiese a la aprobación, lo cual es poco probable.

La Comisión de Investigación creada en el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid empieza con mal pie. En efecto, resulta preocupante que la primera Comisión de Investigación que se pone en funcionamiento en el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamiento, siente como precedente el secreto. Habría que recordar que ninguna ley obliga a que todas las reuniones de la Comisión de Investigación sean secretas. Y a falta de una norma legal, se aplica lo que se establece en el artículo 77 del Reglamento Orgánico del Ayuntamiento de Rivas: es la propia Comisión la que toma sus propias decisiones en función del voto ponderado (IU tiene mayoría absoluta). Por tanto, los únicos responsables de que se haya establecido el secretismo son los miembros que conforman la Comisión y, fundamentalmente, el Alcalde (Sr. Masa), el grupo de concejales de IU que lo apoyan (que son la minoría en su grupo municipal) y los miembros del PP que le secundan.

Y es que algunos de los ediles parecen confundir el hecho de que las sesiones de las Comisiones “no sean públicas” con que sean “secretas”. Difícilmente puede justificarse que las sesiones de una Comisión de Investigación, que aborda un “asunto de interés municipal” sean secretas, que sus actas sean secretas. Se podrá defender el que no sean públicas sus sesiones, amparándose en lo que establece el art. 144 del Reglamento Orgánico municipal, pero es injustificable el que no tengan acceso a sus actas y debates los medios de comunicación locales acreditados so pretexto de evitar un circo mediático. Léanse nuestros munícipes cómo se regulan las Comisiones de Investigación en el Reglamento del Congreso (artículo 64.1) y cómo se permite acceso a la información a los medios de comunicación acreditados y comprobarán que el determinar que una Comisión sea secreta debe ser una excepción, no la norma.

¡Qué lejos está el Sr. Alcalde de Rivas-Vaciamadrid del portavoz de IU en el Ayuntamiento de Valladolid, Manuel Saravia!. Este portavoz se felicitaba hace unos días de que la Comisión de Investigación municipal creada para investigar un asunto de urbanismo (el llamado “caso Zambrana” ) tuviese el carácter de abierta y pública . Asimismo, instaba a aclarar el papel de los técnicos y de los políticos, señalando textualmente: «hay muchos indicios que desde el punto de vista político no se ha actuado con la diligencia oportuna» y “alguien debe de dar cuentas porque creo que ha habido negligencia política». Esto leíamos el pasado día 5 de febrero en El Día de Valladolid.

Pero parece que la transparencia que se aplaude en Valladolid no es la misma que se quiere para Rivas-Vaciamadrid. Aquí la única prueba de transparencia que aporta el Sr. Alcalde-Presidente, José Masa, es la que pondría de manifiesto el haber delegado él la presidencia de la Comisión en un miembro del PP. Pues bien, ni siquiera en esto es original el Sr. Alcalde: en Valladolid, su Alcalde (del PP) ha cedido la presidencia de la Comisión de Investigación a un miembro del PSOE. Y es que, después de haber explicado anteriormente cómo se toman las decisiones en las Comisiones de Investigación (por voto ponderado) y en el Pleno que ha de aprobar el dictamen final, se entiende que el ceder la presidencia a la oposición poco aporta al resultado final de la misma: en Valladolid gobierna el PP por mayoría absoluta y en Rivas-Vaciamadrid ocurre lo mismo con IU.

¿De qué se habla? ¿Qué se quiere averiguar? ¿Qué personas han sido llamadas a testimoniar ante la Comisión?. Al ciudadano ripense, a quien tanto fervor profesa el Sr. Alcalde en las entrevistas, nada se le dice; los políticos tienen más interés en informar a la ciudadanía de los rifirrafes en el seno de IU, de las reparaciones en la vivienda de un Concejal, de las supuestas irregularidades (que, por cierto, nadie denunció ante los tribunales) en la obtención de la plaza de funcionario por ese mismo Concejal. Cortinas de humo para distraer al personal. ¿Qué influencia puede tener en esta inexplicable conducta de falta de transparencia el hecho de que todos los grupos políticos que formaban parte del Consejo de Administración de la EMV sean precisamente los que están representados de la Comisión?¿Se tiene miedo a que el ciudadano pueda concluir que ha habido responsabilidad de los administradores de la EMV, por no haber vigilado (culpa in vigilando) o por haber elegido mal (culpa in eligendo) a los gestores de la EMV?. Tal vez.

Pero es que, además, el funcionamiento de la Comisión de Investigación municipal desmiente la supuesta voluntad de fomentar la participación ciudadana en la vida municipal. ¿De qué sirve plasmar en el Reglamento de Participación Ciudadana del Ayuntamiento, tanto del vigente como el que se encuentra aún en fase de alegaciones tras su aprobación inicial por el Pleno el 17 de diciembre, que el Ayuntamiento fomentará la presencia ciudadana en todos los ámbitos donde se discutan temas que le afecten y, en particular, en los órganos de administración de las empresas municipales? Los hechos no acompañan a las declaraciones y la participación ciudadana se convierte así en una milonga, en papel mojado.

Es incomprensible que no se permita la presencia de dos representantes ciudadanos, con voz y sin voto, en las sesiones de la Comisión de Investigación y que no se acredite a los medios de comunicación locales para que asistan a dichas sesiones. Incomprensible, igualmente, que no se publiciten las actas de las sesiones. Asimismo, es lamentable que el señor alcalde se haya dirigido a la ciudadanía con tanto retraso, cuando ya había cesado de sus cargos a dos concejales y cuando circulaban por los mentideros mil y un rumores. Nuestra Asociación le pide que dé explicaciones de viva voz a la ciudadanía y lo haga convocando una Audiencia Pública abierta a todos los vecinos y representantes de las entidades ciudadanas. Audiencia donde se someta a las preguntas que se le quieran formular. ¿Para qué sirven si no las Audiencias que se contemplan en el Reglamento de Participación municipal?.

Luz y taquígrafos es lo que hace falta.

ACTC RADIO CIGÜEÑA
Presidente: José Jiménez Belinchón

Escrito por en 13/02/2014. Archivado en Cartas. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.