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Covibar EBA despide la temporada con una rotunda pero intrascendente victoria


Jorge González (12) defiende la entrada de Jaime Pérez (Foto: Enrique Ayala)Covibar EBA jugó ayer, sábado, su último partido de la fase regular, venciendo al Santa Cruz de La Palma por el rotundo marcador de 115-51. El resultado no era relevante ni para el equipo canario, ya descendido desde hace unas jornadas, ni para Covibar, que mantiene en cualquier caso su posición en mitad de la tabla.

El equipo canario, colista y ya descendido, vino a Madrid a dejarse lo menos posible en todos los sentidos. La lamentable situación de crisis que atraviesa todos los estamentos sociales afecta, cómo no, al deporte, y el equipo de La Palma no quiso o no pudo gastar más de lo imprescindible en hacer tan largo viaje sin propósito alguno. Como resultado de ello, en su banquillo no se sentó nadie aparte del entrenador, ya que sólo se trajo a los cinco jugadores que tuvieron que jugar todo el partido sin rotación alguna. Tampoco contaron con segundo entrenador, fisio ni ningún otro personal técnico. Seis personas y ni una más.

El encuentro, en esas condiciones, tuvo muy poca historia. Un partido de guante blanco en que los canarios no opusieron ninguna resistencia y Covibar apenas si forzó la máquina. La afición, que barruntaba el panorama, tampoco se mostró muy interesada y la grada del Cerro resultó un lugar fantasmal con apenas unas decenas de personas. No hubo falta de respeto de nadie hacia nadie, tan sólo la inevitable necesidad de no gastar más de lo imprescindible para no ser sancionados y la palmaria evidencia de una superioridad que difícilmente habría dejado de plasmarse aunque Santa Cruz hubiera podido venir con su equipo de gala y al completo. Cuesta imaginar que a Covibar se le escapara el partido de ida, en el que cayó ante este equipo en la primera vuelta.

Esa victoria que podría haber caído en aquel momento del lado de los de Alberto Rubio, habría dejado ahora al equipo con 16 partidos ganados y, aunque parezca mentira, a sólo dos victorias del segundo clasificado, Globalcaja Quintanar, que se va a Adecco Plata con 18 victorias en la fase regular, las mismas que Meridiano Santa Cruz y ASEFA Estudiantes, una más que Real Madrid y dos más que Euroconsult Alcobendas. A tres victorias de esa segunda plaza han quedado, finalmente y dejándonos de elucubraciones, Eurocolegio Casvi y Covibar Rivas.

Esta clasificación y las pocas diferencias que se dan en ella habla a las claras de lo que venimos diciendo desde muy pronto en esta temporada: Covibar EBA ha hecho una campaña mayúscula, digna de figurar en los anales del club. Alberto Rubio, su entrenador, entendía a principios de temporada que el equipo “puede competir en esta categoría si en cada partido estamos al cien por cien”. El desempeño de los verdes ha sido mucho mejor de lo previsible, ganando partido a equipos muy superiores (baste recordar la victoria sobre Euroconsult Alcobendas en la cancha de los norteños; o la conseguida sobre Meridiano Santa Cruz en el Cerro; o la lograda, también en el Cerro, contra Estudiantes).

A la hora de los balances, impresiona que un equipo recién ascendido, con experiencia individual de varios de sus jugadores en la categoría, pero sin ninguna como equipo, haya ganado diez de los catorce partidos jugados en casa, y cinco de los catorce en cancha ajena. Las derrotas en casa, además, han sido contra equipos como Canoe (primero en fase regular), Globalcaja Quintanar (segundo), Real Madrid (quinto) y Alcobendas (sexto), todos ellos equipos diseñados para ascender.

Otros equipos que también entraban a principio de temporada en esa pomada del ascenso (el caso del Albacete) sucumbieron ante el juego de equipo, de defensa agotadora y de cabeza fría jugando siempre a lo que se puede jugar con los elementos de que se dispone, que han sido las señas de identidad de un equipo sin estridencias, pero sin apenas concesiones, ni en casa ni fuera. Es de justicia añadir, además, que de las trece derrotas cosechadas tres lo fueron por un tanteo desfavorable de tres puntos o menos. En otras dos ocasiones, la diferencia negativa no superó los cinco puntos.

A Alberto Rubio y su equipo técnico le cabe el mérito de haber planificado de manera excelente la temporada y de haber sabido proponer fichajes clave en momentos clave, como han sido los casos de Guille de la Puente (que se ha salido en la recta final de la fase), Javi Soto y Alberto Jódar. Al club le corresponde el mérito de haber sabido responder a las demandas del técnico en un momento en que la historia del baloncesto masculino ripense daba el mayor paso de su historia y estaba en juego superar el momento más difícil para un equipo en estas circunstancias: conseguir mantenerse en la categoría y no recorrer un camino tan frecuente como es el de subir para bajar inmediatamente.

La cantera del basket en el CD Covibar tiene ahora un referente clave que ha demostrado su valía como equipo y que el próximo año (esperémoslo) podrá afrontar una nueva temporada en Liga EBA con el valor añadido de la experiencia acumulada en ésta. Los jugadores y el equipo técnico merecen un aplauso, pero no menos que el club en su conjunto.

Estadísticas del partido

Escrito por en 12/05/2013. Archivado en 0Destacadas,0Ultimas,Baloncesto,Deportes. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.