Viene siendo una constante desde que los servicios sanitarios se fueran readaptando a la
normalidad tras pasar lo peor de la pandemia y durante este verano la situación no ha ido a
mejor: faltan médicos en las urgencias de los centros de salud de Rivas. No es raro el día en el que estos servicios, vitales para una ciudad como la nuestra, que tiene un hospital público a más de 12 kilómetros de distancia, abren sin personal médico.

En todo caso, la situación no mejora en los hospitales públicos de la Comunidad de Madrid.
Tampoco en el Hospital del Sureste, donde las urgencias han pasado de tener nueve  médicos a tan solo tres. La circunstancia se argumenta con las excusas a las que alude siempre el gobierno regional del PP, que esgrime la situación periférica del hospital o la ausencia de médicos residentes para dejar sin cubrir las plazas vacantes. La realidad: pacientes en los pasillos, sin intimidad ninguna, y médicos con cuadros de ansiedad derivados de la situación que viven un día sí y otro también en sus puestos de trabajo.

En la atención primaria tampoco se cubren las vacantes ni las bajas de larga duración y el
sistema de voluntariado ideado a la desesperada por el Gobierno de Ayuso para suplir estas
carencias se ha demostrado ineficiente. No deja de ser una estrategia más en el
desmantelamiento del sistema público de salud.

Biopsias sin resolver, falta de personal en los laboratorios, listas de espera interminables,
teléfonos de cita colapsados. Es como si ir al médico fuera un capricho y no una necesidad.
Para poner fin a esta situación de quiebra de la sanidad pública en Madrid, hace falta más
inversión pública y dejar de estar en el furgón de cola de las comunidades autónomas en gasto sanitario, tal y como ha denunciado el secretario general del PSOE de Madrid, Juan Lobato, que ha presentado un plan de recuperación del sistema basado en tres pilares: la prevención y la promoción de la salud, una correcta retribución del personal y un refuerzo de la atención primaria.

En Rivas lo tenemos claro y vamos a seguir luchando porque se garanticen los derechos de
nuestra ciudadanía. Y, cómo no, vamos a seguir reclamando la construcción del cuarto centro de salud, de extrema necesidad entre la población.