‘Tibu’, mánager musical: «miles de millones de moscas no pueden equivocarse», todas las músicas tienen derecho a ser escuchadas

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Carlos Vázquez, 'Tibu', durante la charla (Foto Kike Ayala / Rivas Actual)

El mánager musical habló largo y tendido sobre el mundo de la música y respondió a un aluvión de preguntas de todo tipo en su charla del pasado lunes en el Centro Social Covibar.

Carlos Vázquez Moreno, ‘Tibu’, habló largo y tendido, este último lunes, sobre lo que implica ser mánager musical. La charla, organizada por Proyecto Perrutis bajo el auspicio del Centro Social Covibar, fue presentada por Emilio Ortiz, que recordó que «buscamos siempre talleres y charlas que traigan a Rivas actividades profesionales de cualquier tipo que puedan enganchar a la gente joven y alejarla de las adicciones».

Y en ese contexto, ‘Tibu’ habló tanto desde el punto de vista genérico que sobre esa profesión le da su larguísima experiencia, como desde el punto de vista personal. Desde este último se pronunció sin tapujos sobre cuestiones que seguramente están en boca de mucha gente no profesional, pero que, en boca de uno que sí lo es, resulta llamativo.

Por ejemplo, sobre la «difícil solución» del conflicto entre el derecho de la gente a escuchar cualquier tipo de música sin tener que pagar mucho dinero por ello, y el de los autores a percibir una retribución justa por su obra («si a los herederos de Miles Davies les diesen sólo un euro por cada descarga de toda su discografía, seguro que ya lo agradecían»). O sobre cómo se orientan los gustos del público en materia musical. O sobre el derecho de cualquier música a ser escuchada, aunque sólo sea porque «mola», aunque no tenga la calidad que se le podría exigir. «Miles de millones de moscas no pueden equivocarse: coma mierda», vino a decir. O sobre lo unilateral de los gustos musicales hoy en día. Se alejó de cualquier atisbo «antitecnológico» y de resabios generacionales, pero criticó que sólo se escuche un tipo de música y se desconozca olímpicamente el resto.

Tibu también contó anécdotas, bastantes, que vivió en su larga carrera como mánager. De todas ellas es posible extraer varias lecciones importantes: la primera, que la constancia y la dedicación en el trabajo deben presidir esa actividad profesional siempre, y no dar por perdida cualquier posibilidad de éxito. La segunda, que en la honestidad con los profesionales a quienes representas, reside el secreto del respeto que van a tenerte y el prestigio que vas a tener. Y otra lección más: «mi forma de adivinar si una canción va a pegar fuerte es grabarla e irme, por ejemplo, a la panadería, pedirle a gente que está allí que la escuche y que me diga qué le parece». O sea, mucho contacto directo y, técnicas de marketing, las justas.

Después de escucharle, uno siente más ganas de leer los dos libros que ha publicado y que Espasa Calpe se ha encargado de poner en órbita. Tanto ‘Memorias de un mánager’ como ‘No se requiere corbata’ prometen a quienes no los han leído un largo rato de disfrute, pero también de reflexión sobre muchas opiniones que nos rondan la cabeza a quienes no estamos metidos en el mundo de la música, pero que no adquieren solidez hasta que no las dice un profesional de ese mundo.