Casi 2.000 euros puede costar el abandono de un vehículo en la vía pública

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Depósito municipal de vehículos abandonados (Foto Ayto Rivas)

El programa municipal ‘Rivas no es un desguace’ advierte de los costes del abandono indebido de vehículos. Más de 200 vehículos en estas condiciones fueron retirados por el Ayuntamiento en 2020.

Dejar abandonado en la calle el coche viejo al que no se le piensa sacar ningún partido puede salir tremendamente caro: alrededor de 1.877 euros. La cifra se obtiene sumando el coste de la sanción por estacionamiento indebido (800 euros), la falta de certificado de haber pasado la ITV correspondiente (algo muy habitual en estos vehículos y que supone otros 200 euros), la retirada del coche por parte de la grúa municipal (113,00), el pago de la sanción por cometer una infracción medioambiental (751,00) y, finalmente, a razón de 13 euros diarios, el número de días que el vehículo descanse en el depósito municipal. El cálculo, realizado por este periódico, implica que el vehículo esté un solo día en el depósito y que, efectivamente, no haya pasado la ITV que le corresponda.

Por denuncias de la ciudadanía o por la acción directa de agentes de la Policía Local, el Ayuntamiento retiró un total de 236 vehículos de la vía pública en 2020. Otros 174 fueron retirados por los propietarios a la vista de la pegatina que la administración local había dejado en el coche, avisando de su retirada en un plazo de 30 días.

‘Rivas no es un desguace’

Quizás por la gran extensión que tiene la ciudad, Rivas es un municipio en el que se abandonan muchos vehículos. Aparte de la molestia que ello supone por la ocupación de espacios de aparcamiento, puede suponer también un riesgo por la facilidad que conllevan los mismos de ser objeto de incendios o actos de vandalismo.

Es por ello que el Ayuntamiento ha lanzado su campaña ‘Rivas no es un desguace’, que busca concienciar a la ciudadanía de que no se debe abandonar en la vía pública un vehículo al que no se piensa dar uso alguno. Y, por supuesto, también informar del coste que puede llegar a tener hacerlo.

El protocolo que esta campaña establece es el siguiente: una vez detectado cada caso -bien por la propia ciudadanía que informa de vehículos en este estado o bien por parte de agentes de la Policía Local- se abre un expediente sobre el vehículo en cuestión, se le coloca una pegatina informativa sobre la irregularidad en la que se encuentra, se comprueba a través de las bases de datos de la DGT que el vehículo no está dado de baja, que tiene seguro obligatorio e inspección técnica de vehículos (ITV), se procede a la notificación y se otorga el plazo de un mes a la persona propietaria del mismo para que proceda a su inmediata retirada.

Prácticamente, el 50% de los vehículos se retiran después de la notificación municipal a la persona propietaria, según la revista municipal RIVAS AL DÍA; al resto se les incoa el expediente de retirada, lo que se realiza a partir de los 30 días posteriores estacionado en las calles de la ciudad, siendo trasladado a un centro de tratamiento o desguace, para su descontaminación.