Comerciantes de Covibar demandan a la cooperativa rebajas en los alquileres

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Una delegación de los comerciantes, entregando firmas con sus reivindicaciones en las oficinas de Covibar, hace un año (Foto: Enrique Ayala)
Una delegación de los comerciantes, entregando las firmas con sus reivindicaciones en las oficinas de Covibar (Foto: Enrique Ayala)
Una delegación de los comerciantes, entregando las firmas con sus reivindicaciones en las oficinas de Covibar (Foto: Enrique Ayala)

Unos cuarenta comerciantes, representando a más de un centenar de los que desarrollan sus actividades en el barrio de Covibar, en Rivas, hicieron entrega ayer tarde, en las oficinas de la cooperativa del mismo nombre, de un escrito en el que reclaman a la Junta Rectora de la misma que baje de manera significativa los alquileres que pagan a la entidad. Todos los locales comerciales del barrio son propiedad de la Cooperativa Covibar, que obtiene una parte sustancial de su financiación a través de esas rentas.

Los comerciantes, que desde el principio aseguran “ser totalmente independientes” y no estar “manipulados por ningún bando anterior o actual” (en referencia al contencioso que la actual Junta Rectora mantiene con quienes vienen oponiéndose a su gestión desde hace dos años y que ha producido ya un buen número de expulsiones de socios y altercados en diferentes asambleas, junto con un incesante cruce de demandas judiciales), explican que la crisis ha hecho caer sus ventas “hasta en un 40%” y que ello les lleva a pedir que la cooperativa tome medidas de apoyo, moviéndoles a ello “sobre todo la defensa de nuestros puestos de trabajo”. Argumentan también que la gravedad de la situación que, aseguran, podría sobrevenir si se continúa con los actuales alquileres, “afectaría a todos, tanto a la Cooperativa como a los comercios”.

Seis peticiones

La delegación de comerciantes ha hecho entrega en las oficinas de la cooperativa de un escrito en el que, junto a estos argumentos, se recogen seis peticiones concretas. La primera de ellas es la de la rebaja del alquiler que la cooperativa les cobra, y que estiman en una media de 450 euros mensuales por local. La publicación de la cooperativa, Revista Covibar, publicó en su último número un editorial en el que aseguraba que se habían rebajado los alquileres a los comerciantes del barrio, cosa que según éstos no ha ocurrido realmente, al menos en el caso de “una mayoría de ellos”. “En el último editorial de la revista Covibar aseguran que han realizado un reajuste en los precios como apoyo al pequeño comercio”, explican, y añaden que “ya que somos mayoría los que no han recibido esa ayuda nos gustaría que se cumpliera esta afirmación para de verdad poder hacer frente a esta época tan dura”.

Además, piden que haya una mayor inversión en áreas comerciales, ya que los peticionarios estiman que “plazas y pasadizos con goteras, faltos de una buena iluminación o con desperfectos en suelos no pueden perdurar en el tiempo sin que alguien realice una buena reparación”. También reclaman una “mejor utilización de la revista Covibar”, por considerar que “en los últimos meses (…) ha perdido calidad al utilizarla básicamente para entrar en conflicto con diferentes sectores o administraciones”.

Entre las reivindicaciones de mayor calado figura la petición de que la cooperativa se constituya en representante de los comerciantes, quienes “no estamos unidos por ninguna asociación”, para así lograr mejoras en la contratación de distintos servicios básicos, como electricidad, telefonía, agua, etc. El pliego de peticiones añade las de una “mejor comunicación entre cooperativa y comerciantes” y la de “una mayor transparencia” que, entre otras cosas, sirva para dar a conocer de nuevo “el precio de alquiler de los locales vacíos, que hasta hace un tiempo se mostraban sin problemas y ahora han pasado a ser algo oculto”.

Los comerciantes han pedido a la Junta Rectora de Covibar que concierte una reunión con ellos antes del 20 de mayo para tratar estos temas “dada la urgencia” de los asuntos reclamados, y que se realice en “un lugar con aforo grande para poder entrar todos”. Los empleados de la cooperativa se han limitado a recoger el escrito, sellando una copia con la correspondiente fecha, y asegurando que la harían llegar a los rectores de la cooperativa.