Correr por no correr

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Más de 3.000 personas se han inscrito en ‘Un metro por no hacer mil’, una carrera muy especial organizada por la ONG Sin Carreras, con el fin de «mejorar la autoestima de los miles de personas de Rivas a quienes no les gusta correr, pero se sienten fatal por no hacerlo tras recibir decenas de invitaciones al año para participar en alguna carrera». La distancia a cubrir en la prueba es de sólo un metro. Rivas acoge del orden de 20 carreras anuales realizadas con distintos propósitos benéficos, además de aquellas que tienen una finalidad exclusivamente deportiva.

Correr por no correr, podría ser el lema de la carrera organizada por Sin Carreras, la entidad recién constituida por vecinos y vecinas de Rivas que en un comunicado explica la razón de ser de la ONG: «En Rivas recibimos de una forma u otra decenas de invitaciones para participar en carreras de distinta índole, todas ellas benéficas», razonan. «Hay mucha gente a la que no nos gusta correr y nos sentimos fatal por no hacerlo cuando constantemente nos miran mal por ello», añaden, y concluyen: «Nuestro objetivo, y el de la carrera que organizamos, es el de convencer a muchas otras entidades de que se puede ser solidario de manera reposada». La distancia a cubrir que la ONG propone es de sólo un metro.

En Rivas se organizan unas 20 carreras al año con fines benéficos: para ayudar a la investigación en el tratamiento de enfermedades raras, contra el cáncer, en solidaridad con distintas causas… El circuito que se ha ido decantando como el «favorito» de los organizadores es el que rodea el auditorio Miguel Ríos, que de esta forma suele convertirse, mes tras mes, en un espacio cortado al tráfico y destinado durante varias horas a ver pasar gente, mucha de la cual denota ostensibles síntomas de agotamiento físico tras cien metros de carrera lenta.

Sin Carreras pretende convencer a las entidades organizadoras de todo tipo de carreras solidarias para que «estiren» su imaginación y encuentren formas de conseguir la participación de la ciudadanía en sus distintos objetivos, pero de forma «más reposada». Entre las personas fundadoras de Sin Carreras hay una difícil tarea a la hora de identificar la mejor propuesta para sustituir a la carrera como forma de participación. «Quizás la más popular es la de quedar a tomar una cerveza juntos, o la bebida que se desee», reflexiona uno de sus miembros. «Tendría un lado especialmente útil, y es que seguro que encontrábamos cientos de patrocinadores en los bares del municipio».

Deportes, en apuros

La carrera, denominada ‘Un metro por no hacer mil’, ha suscitado tal interés en el público, que fuentes de la concejalía de Deportes, encargada de dar soporte técnico al evento, reconocen que se encuentran en un verdadero aprieto debido a la magnitud del reto. «A pesar de la corta distancia a cubrir, o precisamente por ello, se hace difícil organizar a más de 3.000 personas en un espacio como es un metro, porque la salida se junta con la meta y no se sabe quién está empezando y quién ha terminado», asegura Regina Martín, avezada organizadora de estos eventos por parte de Deportes. «Tendremos que darle una vuelta al asunto», reconoce.

La concejala de Deportes, Vanessa Millán, ha reconocido a Rivas Actual que «el número de carreras benéficas que se hacen anualmente en Rivas es alto, sin duda». No obstante, recuerda que «correr no es de cobardes, como nos han querido hacer ver gracias a una educación trasnochada y reaccionaria». La edil, que ejerce su segundo mandato al frente de Deportes y que suele participar en todas las carreras solidarias, dudó cuando Rivas Actual le pidió que lanzase un mensaje a toda la ciudadanía a la que se invita constatemente a correr: «¡Sí se puede!», fue su respuesta tras varios segundos reflexionando.