Cruce de reprobaciones en el Pleno municipal entre Ciudadanos y PSOE

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Bernardo González muestra un acta de la EMV (Captura de imagen de la retransmisión en directo del Pleno de ayer, realizada por el Ayuntamiento)

La moción presentada por Ciudadanos pidiendo la reprobación de la concejala del PSOE Pilar Alonso por «mentir» fue contrarrestada por una enmienda a la totalidad de los tres partidos del Gobierno pidiendo, a su vez, la reprobación de Bernardo González por la misma razón. La mayoría absoluta que reúne el Gobierno desembocó en el triunfo de la enmienda.

Ayer se vivió una situación inédita en el Pleno municipal a raíz de la moción que Ciudadanos llevó al mismo pidiendo la reprobación de la concejala del PSOE Pilar Gabina Alonso, responsable de Urbanismo y Consejera Delegada de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV). El PSOE impulsó una enmienda a la totalidad, a la que se sumaron posteriormente tanto IU-Equo-Más Madrid como Podemos, en la que se reprobaba a su vez al portavoz de Ciudadanos. Esta última, debatida y votada en primer lugar, fue aprobada por 15 votos a favor de los tres partidos que forman el Gobierno local, 8 en contra (Ciudadanos, PP y concejal no adscrito) y una abstención (Vox).

La petición de Ciudadanos, presentada por su portavoz, Bernardo González, estaba fundamentada en la respuesta que la concejala socialista había dado al portavoz del partido naranja en un pleno anterior, acerca de si la EMV había mantenido o no una deuda con una comunidad de vecinos de una de las promociones de vivienda en propiedad realizada por la EMV. A instancias de los vecinos, González había requerido a Alonso una respuesta respecto a la veracidad o no de dicha deuda, a lo que la concejala había respondido que no existía.

Para Ciudadanos, la Consejera Delegada de la EMV «intenta engañarnos, negando por un lado que exista la deuda con la comunidad de propietarios, mientras por el otro la pagan». González exhibió en el Pleno de ayer un acta de la EMV en la que se reconocía dicho pago.

Por su parte, Mónica Carazo, portavoz del grupo socialista y defensora de la enmienda a la totalidad que dio al traste con la moción de Ciudadanos, vino a explicar que lo que había habido en su momento fue un proceso de regularización de deudas mutuas entre la EMV y la comunidad de propietarios, y que hasta que esa regularización no llegó a quedar definida y acordada, no se podía hablar de deuda. Además, echó en cara a Bernardo González haber «mentido» al hacer uso de diferentes cifras para referirse a la «supuesta deuda» de la EMV, entgre otras cosas. «Usted ha hablado de 35.700 euros, de 35.000 e incluso de 25.000 euros, dependiendo de si lo ha hecho en redes sociales o en el Pleno». En esas «mentiras» se basaba la enmienda a la totalidad pidiendo, a su vez, la reprobación de Bernardo González.

En similar sentido intervino la portavoz de IU-Equo-Más Madrid, Aida Castillejo, que hizo hincapié en el argumento de que no existe deuda hasta que no se acuerda entre las partes la regularización que ambas aceptan que debe haber. Amaya Gálvez, de Podemos, hizo un llamamiento, sin personalizar en nadie, a «mantener un comportamiento ético». Por su parte, Janette Novo, portavoz del Partido Popular, intervino asegurando que «no se debería haber llegado a esta situación», en referencia al cruce de reprobaciones y acusó al Gobierno local de «tener la piel muy fina». La concejala de Vox, María de los Ángeles Guardiola, anunció su abstención porque no apreciaba voluntad de mentir en ninguno de los dos concejales.

El caso especial de las enmiendas a la totalidad

Las enmiendas a la totalidad tienen, en el Pleno municipal, un tratamiento distinto que las enmiendas parciales. Mientras que estas últimas pueden ser asumidas, rechazadas o transaccionadas por los ponentes de la moción, pero en ningún caso impiden el debate y posterior votación de la misma, las enmiendas a la totalidad son debatidas y votadas con anterioridad a la moción a la que sustituyen.

De esa forma, si la enmienda a la totalidad prospera, ya no se debate ni se vota la moción a la que se enmienda. Al reunir las tres formaciones políticas que presentaban la modificación una amplia mayoría absoluta en el Pleno (IU-Equo-Más Madrid, PSOE y Podemos reúnen 16 votos, tres más de la mayoría absoluta, si bien ayer se quedaron en 15 debido a la ausencia de la concejala de IU Jasmin Manji, que ha dado a luz recientemente), ésta quedó aprobada y, con ello, formalmente reprobado el portavoz de Ciudadanos.

Una cuestión ética

La reprobación es un procedimiento reconocido en la normativa de funcionamiento de distintos tipos de cámaras legislativas, entre ellas los Plenos municipales. Supone un cuestionamiento de carácter ético que no tiene otros efectos que los de carácter moral. No se da en ningún caso la obligación de dejar, en este caso, el acta de concejal, ni ningún otro tipo de «castigo».

El Alcalde, Pedro del Cura, tras los turnos de exposición y réplicas de los grupos municipales en el debate de la enmienda a la totalidad, explicó que no recordaba «ningún otro caso de reprobación en el Pleno de Rivas» y reconoció que no se encontraba «cómodo» ni con la moción original ni con la enmienda subsiguiente. Animó a todos los grupos a que, en caso de que hubiese una próxima ocasión en que se plantease una reprobación, ésta fuese dirigida contra «el Alcalde, porque es el responsable último» de todas las actuaciones realizadas por las y los concejales en quienes delega competencias.

Posteriormente al Pleno, tanto Ciudadanos como el PSOE realizaron, respectivamente, una rueda de prensa con nota posterior, y un comunicado, que reproducimos íntegros a continuación (la nota de prensa de Ciudadanos fue incluida como texto en un correo electrónico, por lo que lo hemos convertido en pdf para su lectura o descarga en este sitio)

Nota de prensa de Ciudadanos Rivas

Nota de prensa de PSOE Rivas