El Hospital del Sureste ofrecerá intervenciones oftalmológicas sin cirugía a gran parte de sus pacientes

2589
Un técnico del Hospital del Sureste muestra la posición en la que ha de colocarse el paciente (Foto: Hospital del Sureste)

Se trata de un nuevo circuito que atenderá la mayoría de las intervenciones oftalmológicas con mayor garantía aséptica gracias al uso de un arco estéril portátil. Las inyecciones intravítreas suponen alrededor del 40% de los procedimientos quirúrgicos realizados por el Servicio de Oftalmología.

El Hospital del Sureste pone en marcha un nuevo circuito fuera del área quirúrgica para los pacientes que requieren tratamiento mediante inyecciones intravítreas gracias a la incorporación en el Servicio de Oftalmología de un arco estéril portátil. Esta  reestructuración permite ofrecer la mejor asistencia sanitaria posible con la mayor seguridad en esta situación tan crítica derivada de la pandemia del Coronavirus. Estamos ante una técnica que supone alrededor del 40% de los procedimientos quirúrgicos del Servicio.

Gracias a la nueva adquisición de un arco estéril portátil, el Servicio de Oftalmología va a
realizar, en una sala adaptada del área de Hospital de Día y fuera del área quirúrgica, el
tratamiento intravítreo a los pacientes diagnosticados de degeneración macular húmeda
asociada a la edad y de otras patologías oftalmológicas que requieren este tipo de
intervención. Hay que destacar que las inyecciones intravítreas suponen alrededor del
40% de los procedimientos quirúrgicos realizados por el Servicio de Oftalmología.

Garantía de mayor asepsia

El arco estéril portátil produce un flujo de aire laminar filtrado con un filtro HEPA que tiene
las mismas características que los filtros de quirófano. Es decir, retiene partículas del
tamaño de bacterias, hongos y virus, como el coronavirus, entre otros, y asegura que
tanto el instrumental como la cara del paciente se mantienen estériles durante la
intervención.

El aparato dispone de un indicador luminoso para delimitar la zona estéril. A todo esto, hay que sumar que la sala habilitada al efecto dispone además de un sistema de ventilación con renovación constante del aire.

Más comodidad para pacientes

La decisión de este cambio no es otra que la de ofrecer una mayor seguridad a los pacientes que salen de esta forma del circuito quirúrgico y se integran en el de Hospital de Día, mucho más seguro y cómodo. Los pacientes que acuden a realizarse estas
inyecciones son generalmente personas mayores con comorbilidad. Dentro del interés
existente en el Hospital por humanizar más la asistencia se ofrece a los pacientes un
tratamiento en condiciones más cómodas que las que tendrían en el área quirúrgica. De
esta forma también se reducen los tiempos de espera y las citas y se optimizan los
recursos. Y todo ello en un marco que garantiza en todo momento un nivel mayor de
seguridad.

Esto supone un paso más en los esfuerzos que está llevando a cabo el Hospital para
reorganizar y reestructurar la asistencia sanitaria del centro y adaptarse a las nuevas
circunstancias derivadas de la pandemia por la covid-19. Hemos vivido unas
circunstancias muy críticas y es preciso ahora ajustar nuevos canales de actividad para
ofrecer la mejor asistencia sanitaria posible con la mayor seguridad.

Cómo funciona

Un técnico del Hospital del Sureste muestra la posición en la que ha de colocarse el paciente (Foto: Hospital del Sureste)

El paciente se coloca en una camilla con la máquina en la cabecera de la misma. El láser muestra el punto óptimo para colocar la cabeza. Alrededor hay una circunferencia marcada con el láser que muestra dónde hay más flujo laminar y por tanto la zona libre de partículas contaminantes.

El arco estéril portátil de flujo laminar, lo que hace es barrer (parte blanca de la máquina) con aire todas las posibles partículas contaminantes. La parte metálica es dónde se coloca el material y seguidamente se coloca al paciente en una camilla.