En el acto se contó con la colaboración de Médicos del Mundo y la asociación Wanawake. La concejala de Feminismos y Diversidad, Mimi Chamorro, cerró el acto.
El pasado martes 27 de mayo, la Asociación Feminista Trece Rosas puso sobre la mesa el duro tema de la mutilación genital femenina en un acto que contó con la colaboración de Médicos del Mundo y la asociación Wanawake. La charla estuvo reforzada por una exposición fotográfica que puede visitarse en el vestíbulo de la misma Casa de las Asociaciones hasta el 30 de mayo.
Abrió el acto la presidenta de la Asociación Feminista Trece Rosas, Raquel Barahona, para dar la bienvenida a todos los asistentes y señalar que es necesario no mirar a otro lado y centrar el foco en los problemas que afectan a las mujeres en todo el mundo. Además, Barahona denunció la vandalización de los murales feministas que en los últimos días se han sucedido en Rivas y en otros lugares de nuestro país.
A continuación, y moderado por Lucía Villegas, en representación de Trece Rosas, comenzó un coloquio con la intervención de las enfermeras de familia Concha Párraga y Marisa Gascón, junto a Hodán, tres activistas contra la mutilación y pertenecientes a Médicos del Mundo. A ellas se unió Ana Pérez, de la asociación Wanawake.
Las cuatro invitadas explicaron al numeroso público asistente qué es la mutilación genital femenina y cómo trabajan día a día para prevenirla y erradicarla. Desde las consultas de enfermería, por ejemplo, trabajan la confianza con las familias para concienciarlas y evitar que sus hijas sufran esta horrible forma de violencia machista.
Tanto Médicos del Mundo como Wanawake insisten en la necesidad de sensibilizar a la población y por ello dan charlas en institutos en las que hablan sobre la mutilación genital femenina, sobre los matrimonios forzosos y, en definitiva, sobre derechos humanos.
Ambas ONGs insisten en que es necesario saber no sólo que es la MGF sino también por qué se realiza y dónde. Recuerdan que la mutilación genital femenina es un hecho cultural, no religioso, que se da en África pero también en otros países, incluso en Europa. Y que es necesario formar y empoderar a las mujeres, para que promuevan el cambio en sus comunidades, así como darles herramientas para que puedan impedir que se les practique a sus hijas cuando, por ejemplo, viajan a sus países de origen. También recuerdan que es necesario apoyar y acompañar a las mujeres supervivientes que han sufrido una mutilación.
Finalmente, las participantes contestaron a las preguntas del público y cerró el acto la concejala de Feminismos y Diversidad, Mimi Chamorro.































