La Comunidad no aclara el número de viviendas ya compradas para realojos de la Cañada

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Sigue sin respuesta la petición hecha por el comisionado de Rivas para el seguimiento del Pacto Regional por la Cañada Real, Santiago Anes, en el sentido de que se facilite el número exacto de viviendas que ya han sido compradas por la Comunidad para realojar a familias de esa zona. Los realojos anunciados para 150 familias del Sector 6 con un perfil de mayor urgencia para ser beneficiarias de una vivienda, siguen en estos momentos en la fase de proyecto en la mayoría de los casos.

El anuncio hecho hoy por la Comunidad de Madrid, dando a entender que se iba a iniciar de forma inminente el proceso de realojo de 150 familias del Sector 6 de Cañada Real, puede no ser más que eso: un anuncio. Así se deduce de las declaraciones realizadas a Rivas Actual por Santiago Anes, comisionado por Rivas para el seguimiento del Pacto Regional de la Cañada. Anes solicitó, inmediatamente después de las elecciones municipales y autonómicas del pasado mes de mayo, que se facilitase el número exacto de viviendas que ya habían sido adquiridas por la Comunidad para destinarlas a albergar a familias realojadas de dicho Sector. La respuesta, sin embargo, está aún por llegar.

«El comisionado de la Comunidad de Madrid pidió un tiempo para ponerse al día de los datos y estado actual de los trámites al respecto, cosa que naturalmente hubo un acuerdo en concederle», dice Anes. Sin embargo, ha pasado cerca de un mes desde que se realizó la petición y los datos de viviendas ya adquiridas no constan en poder del comisionado ripense. Es por ello que, a falta de constatar esa información, «parece difícil hacer una valoración respecto a cómo de inminentes pueden ser los realojos efectivos de todas estas familias», comenta Anes.

La compra de viviendas, más fácil en barrios pobres

En el entorno de quienes componen la Comisión de Seguimiento del Pacto de la Cañada existe, además, la certidumbre de que el procedimiento seguido para fijar el pliego de condiciones que la Comunidad redactó de cara a la adquisición de viviendas con este fin, tiene un punto flaco evidente: «El pliego estipula unos precios máximos a pagar por cada vivienda, dependiendo del municipio o barrio en el que se vaya a comprar», aseguran estas fuentes. «El problema es que estos precios pueden ser fácilmente conseguidos en barrios más pobres de la capital, o en municipios bastante alejados de la misma, pero mucho más difícil, y a veces imposible, en barrios madrileños con más nivel o en municipios más próximos a la capital», explican estas fuentes.

Según la mencionada nota de prensa, las viviendas que se adquieran «estarán situadas tanto en Madrid capital, como en diversos municipios de la región». Esto forma parte de una exigencia impuesta en su día por Rivas, en el sentido de que los realojos no se concentrasen en unos pocos municipios o barrios. El objeto de esta exigencia era «velar por que se lleve adelante un proceso realmente integrador para las familias, y eso pasa por no crear ‘guetos’ de realojados», comenta Santiago Anes.

Pero el factor antes mencionado -el de los precios máximos a pagar por cada vivienda- puede romper esa intención anunciada por la propia Comunidad. La razón la dan las fuentes de la Comisión de Seguimiento: «Es relativamente fácil comprar viviendas a esos precios en barrios más deprimidos de Madrid o en municipios alejados, pero bastante complicado conseguirlo en otros sitios». Como consecuencia «se están consiguiendo viviendas muy dignas, incluso alguna de bastante nivel, pero en municipios lejanos, como Pelayos de la Presa». En cambio, mencionan, «en sitios como Rivas sólo hay noticia de una vivienda que han conseguido comprar».

Si esta dinámica sigue dándose lo más probable es que al final las familias realojadas acaben concentrándose en municipios o barrios donde ya abunden otros casos de realojos, o bien de vecinos en situación precaria, aunque sea por otras razones. El objeto de la integración social podría ser, en ese caso, más difícil de onseguir.