En Rivas Vaciamadrid nada ocurre por casualidad. Todo está perfectamente orquestado y manipulado por los profesionales del altavoz. Lo mismo los vemos haciendo una performance delante de un centro de salud disfrazados con una bata blanca, que repartiendo triángulos verdes el día de la cabalgata de Reyes politizando la ilusión de los niños, que manifestándose en un Pleno convocados por la extrema izquierda para defender a la dictadura cubana mientras exhiben una bandera del Movimiento 26 de julio a pesar de ignorar lo que significó y los sangrientos atentados que se esconden tras ella.

Detrás de muchas de las que se hacen llamar “plataformas ciudadanas”, se parapetan estos agitadores profesionales. Los encuentras detrás de las pancartas, da igual lo que reivindiquen; en todos los grupos de whatsapp, telegram y facebook del municipio, metiendo de vez en cuando sus “morcillas” para generar descontento, que casualmente siempre es contra el Partido Popular. Unas veces con su cara y su nombre real, y otras escondidos cobardemente tras avatares o imágenes de muñecos, plantas, paisajes y banderas.

Los profesionales del altavoz solo se colocan detrás de la pancarta si se trata de criticar al PP, pero callan interesadamente si lo que hay que denunciar es la actuación del gobierno municipal de izquierdas. Debe ser que les parece una ganga lo que pagamos de IBI o que es acertado que nos suban el impuesto que grava la plusvalía al 30%, que es el máximo que permite la ley. Considerarán que las calles no necesitan ser asfaltadas y reparadas para hacer desaparecer los muchos baches y socavones que hay por todo el municipio, que las ayudas a las empresas han sido suficientes para reponerse de los efectos de la pandemia y que vivimos en un municipio muy seguro en el que no hay robos ni ocupaciones ilegales.

Son los mismos que han creado una página para identificar a empresas del municipio que ellos catalogan como explotadores. En ese perfil llamado Explotadores de Rivas señalan explícitamente, sin pruebas, a varias empresas acusándolas de vulnerar los derechos de los trabajadores. Es lo que le faltaba a quienes aún no se han recuperado de los desastrosos efectos de la pandemia. Esto es muy grave y además punible. Espero que las empresas difamadas emprendan acciones legales contra los responsables.

Son los mismos que acusan al PP de cinismo por pedir que el Ayuntamiento entregue un test de antígenos gratuito a los vecinos de Rivas. Lo han hecho otros municipios de distinto signo político, como Torrejón o Móstoles, y no creo que le haya parecido mal a nadie, y mucho menos en un momento en el que la vuelta a las clases era inminente y el índice de contagios muy elevado tras las fiestas navideñas.

¿Por qué un Ayuntamiento que tiene un presupuesto de más de 110 millones de euros y que destina 48.150 euros, pagados con dinero de todos los vecinos, a sufragar las fiestas del Partido Comunista de España, o que contempla en sus presupuestos anuales para el 2022 la cantidad de 192.000 euros a Cooperación al Desarrollo en otros países, no puede entregar test de antígenos gratuitos a sus vecinos?

Los profesionales del altavoz quieren hacer ver que el PP de Rivas está en contra de la sanidad pública. Creerán que nos pagamos seguros privados y vamos, como hace la izquierda de caviar, a la Ruber cuando nos enfermamos. Nosotros vivimos en Rivas, aquí tenemos a nuestros hijos, que van a los mismos colegios públicos y a los mismos centros de salud que el resto de los vecinos. Y sí, también exigimos a la Comunidad de Madrid que nos haga cuanto antes ese cuarto centro de salud imprescindible en nuestro municipio y que necesitamos como el comer.

Hay una cuestión que me llama la atención y que quiero compartir. No sé si a los profesionales del altavoz les parecerá un cinismo por parte de un Ayuntamiento de izquierdas que dice defender la sanidad pública.

En el presupuesto municipal se dedican 406.368 euros a pagar un seguro médico privado a los trabajadores del Ayuntamiento y 142.000 euros para un seguro colectivo de vida de los empleados. Desde el PP lo celebramos y nos parece bien que se mejoren las condiciones de los trabajadores, pero viniendo de la izquierda que defiende la sanidad pública para todos, es una incoherencia. La misma que demuestran cuando defienden la educación pública para los otros, mientras ellos llevan a sus hijos a escuelas privadas o a las concertadas que tanto denuestan. A ver si se aclaran.