Hoy se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género. Por ello, hoy, desde esta sección voy a hacer un homenaje a las mujeres que han sido o son víctimas de esta lacra social. Pero, por desgracia, aún hay mucho camino que recorrer, tenemos que combatir TODAS las violencias contra las mujeres por el mero hecho de serlo.

En el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Bogotá, en Julio de 1981, surge la propuesta de hacer del 25 de noviembre un día de reflexión y denuncia contra las diferentes formas de violencia que sufren las mujeres.

Posteriormente, en la Conferencia Internacional de la Mujer, organizada por Terre de
Hommes (R.F.A) y celebrada en Mayo de 1987 en la República Federal Alemana, se analizó la situación de las mujeres, verificándose la existencia de problemas que eran consecuencia de crisis económicas, políticas, o bien resultado de la militarización y de la explotación. Con los considerandos y exigencias planteadas, las participantes acordaron declarar el 25 de Noviembre como Día Internacional por la No Violencia Contra la Mujer.

¿Por qué en esta fecha? Porque el 25 de noviembre de 1960, el dictador de la República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo hizo asesinar a tres de las hermanas Mirabal, opositoras al régimen de terror al que tenía sometido al país. Trujillo utilizó todos los métodos posibles para afianzarse en el poder, también los machistas: tuvo injerencia en las familias para la obtención de favores sexuales de las mujeres consideradas hermosas, de manera tal, que si no accedían a sus requerimientos corrían el riesgo de que incautara sus bienes y peor aún, la familia era declarada enemiga y era perseguida como tal; en el caso contrario él se erigía como el “protector”, ya que la “amante” o su familia podían llegar a ser propietarios de alguna vivienda, les daba empleo, etc. y a muchas de ellas las convertía en esposa de algún militar que tenia que aceptar la propuesta hecha por Trujillo de ser el esposo de la amante que abandonaba. Al parecer, el dictador hizo algún tipo de “requerimiento” a Minerva Mirabal en una fiesta (esto no está debidamente probado); pero si fue verdad el hecho de que el padre y las hijas abandonaron dicho evento antes que el dictador y éste los hizo detener.

Lo que si es cierto es que las hermanas Mirabal, pertenecientes a una familia acomodada, pronto destacaron por una gran sensibilidad social y humanista. Patria Mercedes nació en 1924, se casó a los 17 años y tuvo cuatro hijos Por su participación en los esfuerzos a derrocar a Trujillo, el gobierno confiscó su casa. Una de sus mayores preocupaciones eran los niños «No podemos dejar que nuestros hijos crezcan en este régimen corrupto y tiránico, tenemos que luchar en su contra, y yo estoy dispuesta a darlo todo, aún mi vida si es necesario».

Minerva Argentina nació en 1926, demostraba su inteligencia a los siete años, cuando recitaba los versos de poetas franceses Fue a la Universidad y Trujillo prohibió que ella siguiera asistiendo a clases, en gran parte por su tesis de doctorado, ‘El Principio de la Irretroactividad de las Leyes y la Jurisprudencia Dominicana’, en la que defendía a los derechos humanos e hizo sugerencias para cambios en el gobierno; se graduó en 1946 en Filosofía y Letras. Fue detenida por primera vez, en 1949 «(…) es una felicidad hacer lo que se pueda por nuestra patria que sufre tantas angustias, es triste estar de brazos cruzados (…). Se casó en 1955 y tuvo dos hijos.

Maria Teresa, la más joven de las hermanas Mirabal, nació en 1936, estudió matemáticas, se casó en 1959 y tuvo una hija. Maria Teresa admiraba a Minerva y se envolvió en las actividades políticas de su hermana. El 20 de enero de 1960, la detuvieron en una base militar en Salcedo, pero la soltaron ese mismo día. Dos días después, el 22 de enero, ella y Minerva fueron detenidas y llevadas a La Cuarenta, la infame cárcel de tortura, y luego fueron transferidas a otra prisión: La Victoria. Las dejaron en libertad el 7 de febrero de 1960, pero el 18 de marzo Maria Teresa y Minerva fueron arrestadas de nuevo y llevadas a La Cuarenta. Su condena de cinco años fue rebajada a tres años en apelación. Las dos hermanas fueron dejadas en libertad el 18 de agosto de 1960, después de que la OEA (Organización de Estados Americanos) condenara las acciones del gobierno dominicano.
“(…) Quizás lo que tenemos más cerca es la muerte, pero esa idea no me amedrenta, seguiremos luchando por lo justo (…)».

La única manera de hacer que esa defensa de los derechos humanos fuera útil era transformándolo en lucha contra la tiranía; lo que las llevo a participar en el “Movimiento 14 de Junio”. Las Mirabal militaron en una célula en la que se identificaban como Mariposa 1 (Minerva), Mariposa 2 (María Teresa), Mariposa 3 (Patria). Al develarse el complot del movimiento, centenares de militantes fueron encarcelados. Minerva y María Teresa con sus esposos así como el esposo e hijo mayor de Patria fueron condenados a cinco años de prisión, sufriendo las mayores vejaciones y torturas. Posteriormente, Patria y Mª Teresa pasaron a arresto domiciliario con permiso para salir dos veces a la semana: el domingo a misa y un día a ver a los esposos; así se “planeó” matar a las tres hermanas, en una solitaria carretera, cuando regresaban de visitar la cárcel, el día 25 de noviembre de 1960.

Se sabe de sus últimos momentos y del chofer que las trasladaba por el individuo que mandaba el grupo de asesinos. Seis meses después, empezaba a derrumbarse el régimen luego del asesinato de Rafael L. Trujillo el 30 de mayo de 1961.