Rivamadrid recogió en 2019 más del doble de excrementos caninos que en 2018

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Imagen genérica

Más de 7.800 kilos fueron recogidos en 2019 por los equipos especializados de la empresa pública Rivamadrid, sin contar con los que se eliminan de la vía pública en las tareas normales de barrido. El objetivo de la empresa es reducirlo en 2020 a 6.500 kilos.

2019 parece que fue un año en el que los propietarios de perros de Rivas se mostraron especialmente ‘vagos’ a la hora de recoger los excrementos que los animales depositan en parques y calles de la ciudad: 7.835 kilos fueron recogidos por el equipo especializado que Rivamadrid tiene a estos efectos.

Se trata de una cifra que representa más del doble de lo recogido en 2018, cuando alcanzó los 3.290 kilos, lo que no necesariamente significa que se hayan dejado el doble de excrementos, ya que en el número de kilos recogidos también influye la eficiencia en el trabajo de recogida. Pero no nos engañemos: sin un aumento significativo de la plantilla y los medios dedicados por la empresa pública a esos menesteres, lo normal es considerar que el aumento de ‘cacas’ de perros en los espacios públicos de Rivas ha crecido considerablemente.

Problemas de higiene, económicos y estéticos

El problema no es menor, porque la cuestión relevante detrás de estas cifras no es ya la de orden estético. Es que los excrementos suponen una amenaza para la higiene y la salud de las y los habitantes de Rivas. Las ‘cacas’ “pueden transmitir bacterias, virus y parásitos”, se afirma en un reportaje publicado recientemente por la revista municipal, ‘Rivas al día’. Algunos de estos elementos permanecen en el terreno aún después de que la lluvia y el sol hayan disipado las heces.

También acaban repercutiendo en la economía de la empresa pública, porque, según fuentes de Rivamadrid, citadas en el mismo reportaje, “Los compañeros y compañeras de jardinería y de limpieza viaria recogen los excrementos que se encuentran a su paso. Esto dificulta especialmente el trabajo de jardineros y jardineras, ya que los excrementos deben desecharse con residuos destinados a vertedero, mientras que los restos vegetales con los que operan deben colocarse en contenedores que se destinan a compostaje”.

Campañas de concienciación

Papelera canina instalada en uno de los puntos de Rivas (Foto: Ayto Rivas)

Es por todo ello que Rivamadrid se plantea para 2020 un objetivo: reducir a 6.500 kilos los excrementos depositados en los parques y jardines y en las vías públicas. Para ello la empresa Rivamadrid planea continuar realizando campañas de concienciación en las que explicará el alcance de esta práctica indeseable de dejar en la calle las ‘cacas’ de los perros.

También se realizarán acciones que faciliten la retirada de los excrementos por parte de los propietarios de los animales. Así, recientemente el Ayuntamiento ha comenzado la renovación de las papeleras caninas, que se colocarán en 29 puntos de Rivas.