Seguidores del colegio concertado y del público llenaron el Pleno de ayer en Rivas

60
Una mujer, miembro del AMPA Santa Mónica, se dirige al Gobierno, al final del Pleno de ayer (Foto: Enrique Ayala)
Una mujer, miembro del AMPA Santa Mónica, se dirige al Gobierno, al final del Pleno de ayer (Foto: Enrique Ayala)
Una mujer, miembro del AMPA Santa Mónica, se dirige al Gobierno, al final del Pleno de ayer (Foto: Enrique Ayala)

Alrededor de setenta personas abarrotaron el Salón de Plenos para apoyar bien la concesión inmediata de licencia al colegio concertado católico, bien a la escuela pública en general y la construcción del CEIPSO en el Barrio de La Luna en particular. En ningún momento se produjeron incidentes, más allá de algunos abucheos ocasionales. Los asistents tuvieron que aguardar hasta el turno de ruegos y preguntas (el último del orden del día) para escuchar la que una mujer, miembro del AMPA del colegio Santa Mónica, dirigió al Gobierno municipal.

Galería de fotos

De ‘batalla’ sorda puede calificarse la que se dio ayer a lo largo de todo el tiempo que duró la sesión del último Pleno municipal del año, celebrado entre 17:30 y 21:45 en la Casa Consistorial del Casco Antiguo. Seguidores de la enseñanza pública, por un lado, y del colegio concertado católico Santa Mónica, por otro, protagonizaron una confrontación que en ningún momento resultó violenta, dejando a un lado pequeños conatos de abucheos en ambos sentidos. El Alcalde tuvo que hacer varias veces un llamamiento a mantener silencio para que se pudieran escuchar las intervenciones, pero en general no fueron las voces, sino solamente los carteles y pequeñas pancartas, los protagonistas del enfrentamiento entre ambos sectores.

El Salón de Plenos se hallaba como pocas veces se ha podido ver: repleto de personas. Y no durante media hora, con motivo de tal o cual punto del orden del día, sino durante toda la sesión del Pleno. Las y los vecinos que llenaron la sala no parecían, sin embargo, haber acudido a escuchar el debate sobre el Presupuesto municipal (que el Gobierno presentó para su aprobación inicial); ni sobre la moción de IU de declarar ilegítima una parte de la deuda de la Corporación con los bancos; ni sobre las preguntas relacionadas con la planta de residuos o el Canal de Isabel II. Casi el cien por cien de los asistentes al Pleno mostraban carteles y pequeñas pancartas en las que se exigía, de un lado, la concesión inmediata de las licencias municipales necesarias para iniciar las obras del colegio concertado católico Santa Mónica; y de otro, la salida de “la religión de la escuela”, o la escuela pública en general.

Una mujer, miembro del AMPA del colegio Santa Mónica (según se desprendía de su discurso), fue autorizada para intervenir en el Pleno con una pregunta que dirigió al Gobierno municipal desde un atril instalado en el salón desde que los plenos se realizan en horario vespertino (con vistas a la participación del público, los plenos admiten ahora una pregunta que puede realizarse de viva voz en la sala). La pregunta daba por supuesta la cumplimentación en toda regla, por parte de la dirección del colegio Santa Mónica, de todos los requisitos imprescindibles para obtener las licencias y permisos municipales necesarios para comenzar la construcción del centro. La interviniente exigió, además, que cesara “la campaña orquestada por parte del Ayuntamiento contra el colegio” y recordó que la falta de licencias estaba “poniendo en riesgo a nuestros hijos, que tienen que ir cada día en autobús hasta Alcalá de Henares”

Curro García Corrales, en su calidad de concejal de Educación, respondió a la pregunta haciendo un resumen del historial de solicitudes realizadas por el colegio y las respuestas del Ayuntamiento pidiendo el cumplimiento de requisitos que, según el concejal, “no se han cumplido totalmente aún, según me informan los técnicos municipales”. García Corrales recordó también a los partidarios del colegio concertado que “este Ayuntamiento ya advirtió en su momento que la petición de licencia por parte de la empresa impulsora del centro no estaba en regla” y que el futuro inmediato del mismo tenía “más luces que sombras” (sic; evidentemente se trataba de un lapsus del concejal, que quería decir exactamente lo contrario, según le recordó el público con cierta sorna).

A la finalización del Pleno, justo después de esta última respuesta, en el momento en que partidarios de uno y otro tipo de enseñanza se dirigían hacia la salida, se produjeron los momentos de mayor tensión, sin que en ningún momento se produjeran más allá de pequeños enfrentamientos verbales. Una miembro de la Asamblea por la Educación Pública de Rivas, sin embargo, hablaba con varias mujeres partidarias del colegio Santa Mónica invitándolas a acudir a las reuniones de la asamblea para conocer más de cerca el movimiento, y procuraba tranquilizar a alguna de ellas que se mostraba recelosa de la actitud de otros defensores de la escuela pública.

La Policía Local, que tuvo una presencia similar a la de otros plenos, no fue llamada por el Alcalde a intervenir en ningún momento. En el exterior del edificio, un coche de Guardia Civil estuvo presente en el momento de la salida del público, sin que tampoco tuviera que realizar ninguna intervención.