Terminan las Fiestas de Rivas más esperadas

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Foto Kike Ayala/RIVAS ACTUAL

La afluencia de público ha cumplido las expectativas que se tenían: masiva, especialmente viernes y sábado. Algunas de las novedades introducidas por el Ayuntamiento han dificultado enormemente el aparcamiento y han generado descontento en las entidades que han puesto casetas. No ha habido incidentes reseñables de seguridad durante los cuatro días.

Terminan unas Fiestas de Mayo que la ciudad esperaba con cierta ansiedad, según ha demostrado la afluencia de público, masiva en el recinto ferial del Miguel Ríos a excepción del jueves. La coincidencia de la fiesta de San Isidro tanto en Rivas como en Madrid capital, ha hecho que, hasta el domingo, la calle de las casetas se viera casi constantemente poblada de público.

Los conciertos han llenado el foso del auditorio Miguel Ríos y las actividades, tanto las infantiles como el resto, han contado con abundante participación de público. El mercadillo artesanal del Casco Antiguo ha contado también con numeroso público. El tiempo, además, ha acompañado especialmente bien: soleado con temperaturas primaverales, incluso algo más elevadas de lo habitual a primeras horas de la tarde del jueves y el viernes. El amago de lluvia con el que «amenazó» en la mañana del sábado no llegó a materializarse el resto del día, y a la hora de apertura del recinto ferial la penúltima jornada resultó igual de agradable que las anteriores.

Como dato relevante, muchas de las casetas agotaron, ya al final del sábado, las existencias de comida y bebida y tuvieron que reponerlas con urgencia. Los vasos reutilizables faltaron desde media tarde del domingo, a pesar de que XXI Solidario, la ONG que gestiona su distribución, había efectuado una compra de 11.000 recipientes de ambos tamaños.

Una polémica novedad

Tampoco faltaron las quejas. El espacio de aparcamiento que habitualmente está disponible durante las fiestas, en la parte alta de todo el recinto, se vio ocupado en sus dos terceras partes por las atracciones para adultos. Como resultado de ello, ya el viernes aparcar fue una misión imposible desde horas muy tempranas de la tarde. Para terminar de agravar el problema, Policía Local cortó el acceso a ese reducido espacio de aparcamiento en el momento en que se llenaba por primera vez. La medida, lógica dadas las circunstancias, se aplicó incorrectamente, ya que habitualmente no hubo una dotación policial permanente en el punto de corte de acceso, para ir abriendo la entrada a medida que quedaban plazas de aparcamiento libres.

Si el público en general resultó bastante afectado por ello, con abundantes quejas que este periódico pudo recoger, para las personas que atendían las casetas el problema fue aún mayor. El horario habitual de acceso con vehículos para efectuar suministros de última hora se quedaba demasiado corto, al no existir prácticamente la posibilidad de hacerlo, como alternativa, por medio del espacio para aparcamiento. A partir de las siete de la tarde, esa posibilidad quedaba anulada por el corte del acceso a dicho espacio, con el resultado de convertir el suministro de última hora en una auténtica odisea.

Sin incidentes relevantes

A diferencia del año pasado, no se registraron, afortunadamente, incidencias relevantes en materia de seguridad. Algunas actuaciones de Guardia Civil identificando a algunos grupos, ya en el recinto de las fiestas, no levantó alarma reseñable entre el público.

Los controles de acceso al recinto ferial, efectuados en muchas ocasiones en las principales calles, especialmente la avenida Aurelio Álvarez, e incluso en la misma A3, resultaron eficaces a la hora de disuadir a posibles grupos que pudieran tener intención de provocar conflictos.

Únicamente puede reseñarse la detención, dentro del recinto ferial, de seis personas, cuatro de ellas el sábado y otras dos, el domingo, por robo de teléfonos móviles y otros efectos, un hecho que ha bajado considerablemente respecto a años anteriores, según ha podido saber Rivas Actual. No han llegado a darse reyertas entre el público, si bien el último día, y ya de madrugada y fuera del horario de fiestas, hubo un robo con violencia en el que la víctima resultó agredida. Sólo se han registrado dos accidentes de tráfico atribuibles al consumo de alcohol.