Zidane, ante uno de sus años más convulsos

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Zinedine Zidane no pasa por su mejor momento como técnico. El entrenador francés ha quedado eliminado de manera prematura en la SuperCopa de España en un duelo que finalizó por 2-1 a favor del Athletic Club.

El rendimiento irregular del equipo esta temporada ha colocado al técnico en la diana pública. Son muchas las voces que le acusan del estado actual del club, una entidad siempre obligada a competir hasta el final todos los partidos.

El Real Madrid dispone de una gran notoriedad en nuestro país, ya sea a través de programas informativos, podcasts monográficos o análisis previos de los partidos como los que ofrecen las casas de apuestas y sus bonos promocionalesZidane no dudó ni un momento en aceptar su regreso al Madrid, un movimiento con una gran responsabilidad teniendo en cuenta el imponente contexto mediático madridista.

La segunda parte de este romance, o tercera, si tenemos en cuenta su etapa como jugador, comenzó con buen pie. El técnico madridista, incorporado a la disciplina blanca el pasado mes de marzo, logró sumar un nuevo título de Liga al palmarés blanco. En Champions League cayó ante el Manchester City, pero el resultado global de la temporada fue notable.

Este año, Zidane ha tenido la posibilidad de planificar la temporada desde el inicio, implementando su estilo de juego y realizando los ajustes tácticos que ha creído convenientes. Sin embargo, su rendimiento en Liga no es tan brillante como cabría esperar de un club de tal envergadura. Actualmente ocupa la segunda posición de la tabla, a 4 puntos del actual líder, el Atlético de Madrid. La diferencia de cuatro puntos podría parecer irrisoria teniendo en cuenta el estado actual de la temporada, pero hay dos variables que invitan a la preocupación blanca.

La primera es matemática: el equipo vecino de la capital española aún tiene dos partidos pendientes por jugar. Si los gana, la diferencia podría aumentar hasta los 10 puntos. Esta diferencia implicaría que el Atlético debería perder 3 partidos y empatar uno y que el Madrid lo ganara absolutamente todo. Una diferencia determinante teniendo en cuenta el estado actual del equipo rojiblanco, que ha encontrado en la sociedad Luis Suárez-Diego Simeone un faro que los guía en la lucha por el título.

La segunda variable es intangible, pero a la vez preocupante. El Madrid no está ofreciendo un buen juego este curso, y el tropiezo en la SuperCopa de España ha hecho encender todas las alarmas. A pesar de tratarse de un título a priori inferior, no deja de ser una competición más que se ha dejado escapar. El Madrid ha sumado solo una victoria en los últimos cuatro partidos. Dos empates ante rivales de menor entidad, como son Elche y Osasuna, y una victoria ante el Celta. El cuarto partido es el de la SuperCopa y la derrota a la que hemos hecho referencia ante el Athletic Club.

No toda la responsabilidad recae sobre el técnico, ya que los jugadores también tienen buena parte de culpa. En la primera parte de la SuperCopa los jugadores salieron al césped desconectados, fríos, como si fueran una materialización de la nieve que ha caído esta semana sobre la capital.

La SuperCopa del año pasado ya le costó el puesto al entrenador del FC Barcelona Ernesto Valverde. A pesar de tratarse de un título menor, dejar de aspirar a sumar un título más a tu palmarés desgasta. Son pequeñas derrotas que ensucian o maquillan el resultado final de una temporada. Zidane todavía está a tiempo de revertir la situación, tendrá la oportunidad de hacerlo en los próximos partidos de Liga y Copa, y sobre todo en la Champions League.

El Madrid se enfrentará al Atalanta a finales del próximo mes, un rival complicado que exigirá el máximo de los hombres de «Zizou». El técnico francés se mostró optimista de cara al futuro: «Hemos tenido una buena racha, buenos partidos, jugando bien y ganando. Y ahora es verdad que los últimos partidos no han salido bien. Por eso tenemos que seguir trabajando para cambiar nuestra dinámica. No podemos hacer otra cosa que no sea centrarnos en lo nuestro. Desde fuera seguirán diciendo las mismas cosas, por eso tenemos que trabajar y sacar esto adelante como equipo».

El futuro a medio plazo marcará también la hoja de ruta madridista. Está por ver si Zidane continuará capitaneando el trasatlántico blanco a final de curso. Los resultados dictarán sentencia.