Ambas dirigentes socialistas analizaron, durante una conferencia organizada por la Asociación Feminista 13 Rosas en Rivas, los avances en igualdad y alertaron de que el acceso real de las mujeres al poder aún presenta desigualdades.
La Asociación Feminista 13 Rosas de Rivas celebró este lunes 20 de abril una conferencia en la Casa de las Asociaciones en la que participaron la exdiputada socialista Carmen Romero y la diputada por León y portavoz de Igualdad en el Congreso, Andrea Fernández. El encuentro, que reunió a decenas de asistentes, abordó el recorrido histórico del feminismo, la consolidación de la democracia paritaria y los desafíos actuales en materia de igualdad.
Durante su intervención, Carmen Romero ofreció una mirada histórica sobre la conquista de derechos de las mujeres, subrayando que los avances logrados en las últimas décadas han sido fruto de una lucha organizada y sostenida en el tiempo, y alertó de la volatilidad de lo conseguido: «Nada es espontáneo. Todo es producto de una conquista, y lo mismo que viene puede desaparecer, o nos lo pueden arrebatar.»
Paco Martín / Rivas Actual
La aprobación de la Ley de Igualdad de 2007 marcó, para Romero, la verdadera transición de las mujeres en España. Mientras el relato histórico sitúa ese cambio en 1975, la exparlamentaria defendió que no fue hasta esa ley cuando las mujeres entraron de pleno en la democracia española. Hasta entonces, su presencia en las instituciones había sido residual, reflejo de una desigualdad estructural y que obligó a impulsar medidas como la discriminación positiva para abrir espacios reales de participación femenina.
Su último mensaje fue dirigido para las más jóvenes, a las que advirtió sobre la «urgencia» de estar organizadas. «No basta con la conciencia individual ni con la unión puntual, sino que es imprescindible una estrategia de lucha organizada para sostener y proteger los avances logrados», explicó. Insistió en que problemas como el acoso requieren una respuesta colectiva y señaló que casos recientes, como el del alcalde de Móstoles, “no habrían pasado” con mayor solidaridad entre mujeres. “Es una pelea entre todas”, zanjó.
A los reaccionarios, «No pasarán»
En su intervención, Andrea Fernández puso el foco en las desigualdades que persisten pese a los avances formales en representación. Señaló que, aunque herramientas como las listas paritarias han permitido una mayor presencia de mujeres, esto no se traduce necesariamente en un acceso real al poder, ya que los espacios clave de decisión siguen dominados por hombres, e hizo referencia a los secretarios provinciales -mayoritariamente hombres- que son «clave» en la configuración de listas electorales.
Paco Martín / Rivas Actual
Además, señaló fenómenos como la sobreexposición de mujeres jóvenes en determinados espacios. En muchos casos, explicó, se otorga una especial visibilidad a las más jóvenes, pero con el paso del tiempo son sustituidas por otras aún más jóvenes, lo que dificulta la consolidación de liderazgos femeninos estables. Esto conduce, en su opinión, a que el principal reto actual no sea solo garantizar la presencia de mujeres, sino asegurar su acceso efectivo al liderazgo y a la toma de decisiones en condiciones reales de igualdad.
Fernández defendió que el feminismo ha sido históricamente una lucha que ha logrado avances significativos sin recurrir a la violencia, sino a través de «la razón y los pequeños pasos», y ve con «optimismo» los ataques reaccionarios de la ultraderecha, ya que supone que el feminismo ha logrado imponerse en el terreno de las ideas, lo que le convierte en un movimiento especialmente sólido, al haber ganado legitimidad desde el debate y la construcción democrática.
«Las políticas feministas representan uno de los principales motores de progreso en las democracias contemporáneas y suponen la reserva moral de nuestra sociedad», concluyó.
Más allá del carácter divulgativo del acto, desde la Asociación Feminista 13 Rosas subrayan que este tipo de encuentros forman parte de una estrategia de intervención política activa. Las reflexiones y conclusiones extraídas de estas jornadas no se quedan en el ámbito teórico, sino que se traducen en acción política, como la presentación de mociones en el Pleno municipal o la organización de acciones reivindicativas.