¡Cuánto daño ha hecho Yolanda Díaz a la izquierda de este país!

Algunos ya estábamos advertidos, venía de la comunidad gallega donde había
montado el mismo desaguisado.

Quien primero se equivocó de ‘medio a medio’ fue el propio Pablo Iglesias, en un alarde de ‘designio tal reyezuelo,’ la nombró su sucesora como líder de Unidas Podemos. Aunque también se equivocaron todos quienes después la ratificaron como tal. Pero tardó poco en que se la ‘viera el plumero’, rápidamente pactó con ‘el jefe’ para acabar (o integrar) a su propio partido y como, en lo que se refiere a la parte de Podemos no lo consiguió, tampoco obtuvo ella el premio de ocupar la vicepresidencia primera, el sillón que había ostentado Pablo Iglesias. Pero, ‘las que se van por las que se vienen’, la diputada del ‘le voy a dar un dato’ ya está más cerca de su nuevo empleo: El Gobierno la ha propuesto como candidata para la dirección de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); y parece que podría ser la primera mujer al frente de este organismo de Naciones Unidas.

‘De esos barros vienen estos lodos’. Su ansia personal y el miedo a la competencia de
Irene Montero, la llevó a marginar no solo a ésta, sino también a todo el partido que la
había aupado hasta el lugar que ocupaba. Eso ocurrió en las elecciones de 2023. De
aquello, los de Podemos salieron ‘escaldados’. No es de extrañar que ahora Podemos midiera muy bien los pasos y mostrara todas las desconfianzas del mundo.

Ya he comentado en varias ocasiones, que la unidad de la izquierda no significa solo ir todas juntas bajo el paraguas de unas mismas siglas, es, además acordar un programa común de mínimos (porque no en todo hay que estar de acuerdo), y que todo ello sea aprobado y asumido por las/os militantes de cada formación política que integre esa unidad.

Pero desde el principio se empezó mal: algunos se han negado a establecer un método de trabajo y han pretendido imponer su victoria en las elecciones a la Comunidad de Madrid (CM), circunstancia absolutamente casual debido al trance por el que pasaban otros partidos. La prueba fueron las elecciones europeas celebradas poco después de las autonómicas y municipales, en las que obtuvieron unos exiguos resultados.

Ante la falta de un método para ponerse de acuerdo, Irene Montero propone ‘primarias abiertas’ en las que participen (sin restricciones de ningún tipo) todas/os quienes quieran presentarse. No creo que haya otra propuesta más democrática. Pero, esos que han asegurado ser ‘la fuerza hegemónica de la izquierda’ en la CM, se han negado de plano. ¿A qué tenían miedo? Por el contrario, hacen una propuesta cerrada en la que Ada Colau tenía que ser la candidata (eso sí quedándose en Cataluña) y reservándose en Madrid los cinco
primeros puestos de la lista.

Pero la mala es Irene Montero, los culpables son los de Podemos, en eso coinciden la mayoría de los medios de comunicación, casi todos los tertulianos…, ¿por qué no les preguntan a los del Sumar, qué razones tienen para no aceptar unas primarias abiertas? Son preferibles las designaciones a dedo, la exclusividad de puestos y los descartes también a dedo.

Para obtener el primer diputado en la circunscripción de Madrid, es necesario el 3,2% de los votos, para el segundo diputado se necesitan el 5,6% de los votos. A Irene Montero le ofrecieron ir la segunda o tercera en la candidatura. Si la primera posición en la lista es para Emilio Delgado ¿quién puede garantizar que se obtengan suficientes votos para un segundo diputado/a y, peor aún, un tercero? De nuevo ahí estaba la trampa, que Podemos deje de existir. ¿Por qué tanto empeño en que Podemos desaparezca?

Podemos tenía que jugársela a presentarse solos y no obtener representación o presentarse en la coalición y arriesgarse a tampoco salir. A última hora, ofrecieron a Podemos que I. Montero fuera la segunda, pero, en el mismo juego mediático de ‘confusión-trilerismo’, el objetivo era desprestigiarla públicamente con ‘ese caramelo’. Pero de las primarias abiertas, ni hablar…

No obstante, ahí no acababa la maniobra de Sumar (o Frente Amplio): a Podemos le exigían romper el pacto hecho con G. Rufián (Esquerra Republicana de Catalunya), un acuerdo en que Podemos renunciaba a presentarse solos, para hacerlo en las listas del partido de Rufian, con éste de cabeza de lista. Ese mismo acuerdo era el pactado en Valencia, en Aragón, Baleares, Extremadura… En todos los casos Izquierda Unida estaba de
acuerdo, hasta el último momento, en que la dirección de este partido, prohibió a las formaciones regionales continuar con el mismo, cuando en algunos sitios ya estaba puesto en marcha dicho acuerdo. ¿Venganza, pataleta, castigo…?

Los verdugos también son necesarios, aunque su papel se haya reducido solo a eso. Por contra, Unidas por Extremadura (Podemos-Izquierda Unida-Alianza Verde) se revelan y declaran públicamente que seguirán trabajando juntas, pese a la dirección nacional de IU que se lo ha prohibido.

Es curioso que al Frente Amplio le resulte más atractivo llegar a acuerdos con el Partido Socialista, en este caso para el Senado, que hacerlo con Podemos. Parece que lo de ‘por el bien de la ciudadanía’: para defender los derechos, por la vivienda, por la paz…, no tiene demasiada importancia, ante ciertas circunstancias.

A pesar de todo, “Podemos son los culpables, hay que acabar con ellos…”, esa es la consiga a los medios de comunicación, a los tertulianos, a los políticos, a los militantes y afines, a ver si entre todos nos podemos hacer con sus votos…”. Siempre viene bien un chivo expiatorio. Creo que se está confundiendo al enemigo.

Mientras, del programa electoral ni se habla. A ver qué nos cuentan ahora…