Encarna Anillo ha vuelto a la capital

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Texto y fotos de Vicente Pachón.
 
Encarna Anillo ha vuelto a la capitalpara abrir «Las puertas de Gades», nombre de su última creación, a los aficionados flamencos que han podido acudir a uno de los espectáculos programados por Flamenco Madrid.
Esta es la nueva apuesta y como tal, afronta su riesgo con conocimiento y sabiendo que cualquier forma de interpretar nueva, se somete al juicio positivo o negativo de la crítica y sobre todo del espectador.
Sin olvidar sus trabajos anteriores, «Barcas de plata» y «voz de agua, voz de viento», ahora con «Las puertas de Gades» busca la unión de dos continentes o dos mares como a ella le gusta referirse, a traves de la música. 
 
Para ello, quizás como gaditana que es,  se apoya en los cantes de ida y vuelta, cantes estos que nos llegan de la música popular hispanoamericana como la Milonga, Vidalita, la Guajira, Colombiana, etc. De ida y vuelta se llaman porque los cantes que llevaron los emigrantes a América se conjugaron con los latinos y vinieron «de otra manera». 
 
Desde luego que son las Alegrías el estilo flamenco que mejor contrarresta los momentos de soledad y desesperanza. Eso conjugó la cantaora en una sala idónea para comunicarse y traer los aires del mar a Madrid. Porque el flamenco es eso: alegría y llanto, luz y oscuridad. Una música que alegra los corazones pero también los deja heridos: la madre que se fue, los desamores, las perdidas, etc.
 
También se apoya en su nuevo reto en algún cantor o poeta como Yupanki y Neruda y esa es la parte más complicada de seguir porque traer a primer término al cantor o el poema «Me gustas cuando callas…», tan versionados, no es fácil. «Al que se va por el mundo, suele sucederle así que el corazón va con uno y uno tiene que sufrir…El árbol que tu olvidaste, siempre se acuerda de tí…». Ella lo resuelve bien con la voz y el dominio de los tiempos, cuestión de gustos es la versión planteada por Encarna.
 
Es joven, es su momento, y tiene que investigar nuevas formas como lo hace, sin perder los referentes. Por ello, inspirada en  Gades, (nombre latino de la actual ciudad de Cádiz) la cantaora trae a primer término figuras memorables como La Perla, La Chaqueta o Mariana Cornejo. Bien acompañada en su camino y con la guitarra de Andrés Hernández, «Piquete», quien lleva la dirección musical.
 
Y así son Las puertas de Gades, unas veces se abren para que entre aire fresco y otras se cierran para reflexionar e impulsar. Con idas y vueltas y el mar por medio. 

1 Comentario

  1. «Porque el flamenco es eso: alegría y llanto, luz y oscuridad. Una música que alegra los corazones pero también los deja heridos: la madre que se fue, los desamores, las perdidas, etc» Porque toda la música a su manera es un vaivén de sentimientos, pero el flamenco, el flamenco es capaz de desgarrar tu alma. Sublime publicación y sublimes fotografías. Enhorabuena.

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