El viernes 14 de noviembre se presentó en el centro cultural Federico García Lorca un nuevo informe sobre la infancia y la adolescencia de Rivas, que muestra las necesidades de la población más joven de nuestra ciudad.
En el marco del Mes de la Infancia, el viernes 14 de noviembre se presentaron en la sala Marcos Ana del centro cultural Federico García Lorca los principales resultados y conclusiones de ‘Diagnóstico infancia y adolescencia’ de Rivas, un estudio realizado por Enclave y coordinado por la concejalía de Educación, Infancia y Juventud.
El acto, abierto a toda la ciudadanía, comenzó con unas palabras de la alcaldesa, Aída Castillejo, que recordó que ‘ser Ciudad Amiga de la Infancia reconocida por UNICEF hace más de veinte años es algo que nos tomamos muy en serio’. Respecto al estudio que se presentaba, la alcaldesa destacó que muestra ‘nuestras luces y nuestras sombras’ y es una base para repensar nuestra ciudad teniendo en cuenta a la infancia y la adolescencia.
A continuación, la concejala de Educación, Infancia y Juventud, Charo Sandoval, señaló que este informe no es una meta o un punto final, sino el punto de partida para reflexionar, para adaptar las políticas municipales a la población más joven de Rivas y para dar respuestas a sus necesidades.
David y Mateo, dos jóvenes miembros del Foro Juvenil, destacaron algunas ideas que han aflorado en el estudio: los niños y niñas demandan más tiempo con amigos y familia; la juventud se muestra preocupada por la seguridad y reclama más tiempo libre.
Finalmente, Enclave, la empresa que ha realizado esta investigación por segunda vez en nuestra ciudad, expuso los principales resultados del estudio agrupándolos por temas.
En la investigación han participado unos 1.000 chicos y chicas, además de familias, centros educativos, concejalías, miembros de los foros y otras entidades. Con muchos de ellos se realizaron reuniones y talleres que ayudaron a perfeccionar el cuestionario introduciendo, por ejemplo, el tema de la salud mental.
La primera conclusión es que no son un colectivo homogéneo ya que hay grandes diferencias en función del género, la edad, el barrio, el origen, el nivel socioeconómico… por lo que habría que hablar de ‘infancias y adolescencias’ en plural.
Derechos: en este tema los resultados son mejorables ya que muchos encuestados ni siquiera han oído hablar de sus derechos, sobre todo conforme aumenta la edad; muestran interés por participar y se quejan de no ser escuchados. Por lo general, las chicas están más concienciadas que los chicos.
Casa y familia: están satisfechos con el trato que reciben y la mayoría dice que no recibe castigos o insultos, pero hay un porcentaje que sí los sufre. Aunque manifiestan que pueden hablar con sus progenitores y que estos les dedican atención, muchos reclaman más tiempo de calidad y compartir actividades de ocio con la familia.
Amistades y tiempo libre: se muestran conformes con sus relaciones sociales y se sienten apoyados por sus amigos/as. Las actividades que más realizan para entretenerse son utilizar el ordenador o el móvil y hacer deporte. Por el contrario, leer y practicar hobbies son las actividades menos mencionadas.
Entorno educativo: la parte tiene una buena percepción del ambiente escolar, del trato que reciben de sus compañeros y del profesorado, pero se quejan de sus escasas posibilidades de participar y ser escuchados. Además, especialmente los de más edad, critican la utilidad de lo que estudian y la desconexión entre los contenidos y sus intereses. Respecto a la atención a las personas con discapacidad, el 50% manifiesta que tienen las mismas oportunidades pero un destacable 30% no sabe contestar a esta pregunta.
Salud mental y bienestar emocional: una amplísima mayoría se siente muy presionada para hacer todo bien y responder a las expectativas, dicen estar estresados con las tareas escolares, especialmente los de mayor edad, y mucho más las chicas que los chicos. Por lo general, no es tanto una presión de padres o profesores sino de ellos mismos. Aunque la mayoría dice ser feliz, más del 50% se siente muchas veces estresados o preocupados, y porcentajes importantes han pensado que no valen nada o se han sentido solos. Muchos han tenido dificultades para dormir o comer debido al estrés y las preocupaciones. De nuevo, más las chicas que los chicos.
Percepción sobre su entorno y sobre Rivas: por lo general se muestran satisfechos, especialmente con su barrio y con los espacios disponibles para ocio y tiempo libre. Son más críticos con la limpieza, la contaminación y la seguridad. Opinan que el ayuntamiento sí defiende sus derechos, pero se quejan de no ser escuchados por las instituciones.
Futuro: niños y jóvenes piensan en el futuro con ilusión, pero también con miedo, angustia y ansiedad; más ellas que ellos. Pese a la imagen general de niños y jóvenes egoístas que solo piensan en sí mismos, hay que destacar que les preocupan los mismos temas que a los adultos y saben lo que pasa en el mundo: tienen muy presentes, por ejemplo, los conflictos en Ucrania y Palestina. También muestran su inquietud por la vivienda y el desempleo.
En definitiva, este nuevo informe sobre la infancia y la juventud de Rivas aporta una información muy interesante que, si bien muestra muchos aspectos positivos, también pone de manifiesto los temas a mejorar en los ámbitos familiar, emocional, educativo e institucional para ayudar a los niños y adolescentes ripenses tras haberlos escuchado.




























