El Ayuntamiento lo califica de «el primero de España en aplicar un sistema de recogida y reutilización de aguas pluviales y grises» desarrollado por IMDEA Agua y la Universidad de Alcalá de Henares.
El Ejecutivo local aprobó ayer, en sesión extraordinaria de su Junta de Gobierno, el proyecto del nuevo parque José Isbert, ubicado en la calle del mismo nombre. Se trata de una reivindicación planteada por el vecindario de la zona desde hace años y que da utilidad pública a una parcela consierada ‘vacante’ (sin asignación concreta de uso).
Según informa el Ayuntamiento, el proyecto contempla, entre otras cosas, un área intergeneracional de ocio y deporte, una zona bioclimática, una zona de merendero, un área canina, un kiosco, aseos y una gran plaza central con gradas.
La actuación se realizará en dos fases, la primera de las cuales, con un coste estimado de 1,6 millones de euros, se prevé que que esté terminada en 2025. Esta primera fase incluirá ya todos los aspectos destacados del proyecto, a excepción de la instalación final del parque de calistenia, los circuitos biosaludables y el parque de agua, que quedan para la segunda, con un coste estimado de 700.000 euros.
Proyecto pionero en España
Una de las principales novedades del proyecto pasa por el uso de una tecnología punta para el aprovechamiento de los recursos hídricos. Se trata de un sistema de recogida de aguas pluviales y grises (procedentes de los aseos y vestuarios) que ha sido desarrollado por el IMDEA Agua y la Universidad de Alcalá de Henares y que permite el uso de microorganismos para su transformación en energía eléctrica.
Se trata de un sistema que ya ha sido utilizado en otras ciudades de Europa, pero Rivas será la primera ciudad en introducir en España este sistema para tratar y desinfectar el agua en una zona verde. Esa agua será destinada al riego y a la fertilización de las zonas verdes del parque.
Criterios de accesibilidad
El Ayuntamiento destaca, en una nota, que «el nuevo parque de José Isbert no será solo un pulmón verde y un laboratorio de economía circular, sino que en él se aprovechará cada gota de agua y de energía y que se convertirá un espacio de convivencia para la ciudadanía de todas las edades y capacidades».
Para ello, «el parque será construido con criterios de accesibilidad universal, con especial atención a la diversidad sensorial». En la elaboración de esta propuesta, el Ayuntamiento de Rivas ha contado con la colaboración de SURESTEA.
































