
La proyección del documental tuvo lugar el viernes 7 febrero a las 19.30 en la sala Marcos Ana (centro cultural Federico García Lorca) dentro del ciclo “Cine y memoria” organizado por Jarama 80 y la concejalía de Cultura.
El viernes 7 de febrero se celebró la segunda sesión del ciclo “Cine y memoria” con la proyección de la película ‘El rojo de Hondarribia’ en la sala Marcos Ana del centro cultural Federico García Lorca de nuestra ciudad. La cinta, dirigida por Aitor Baztarrika, describe la vida de Jesús Carrera Olascoaga, máximo dirigente del Partido Comunista de España en el interior tras la Guerra Civil; una vida marcada por la lucha política, la resistencia ante la dictadura de Francisco Franco y la tortura que lo llevó a la muerte.
Nacido en Hondarribia en 1912, Jesús Carrera no sospechaba en su juventud que su vida estaría definida por la militancia comunista. A los 20 años, se unió al PCE y comenzó a ascender en el partido, convirtiéndose en líder de las Juventudes Comunistas de Irún. Durante la Guerra Civil, destacó como comandante del Ejército vasco en el batallón Gernikako Arbola, donde a los 25 años se encargaba de más de un centenar de soldados. Su ascenso rápido en las filas del partido y su compromiso con la causa lo convirtieron en un líder fundamental.

Tras la derrota republicana, se exilió en Francia, donde pasó por varios campos de concentración, entre ellos Saint-Cyprien, Gurs y Argelès-sur-Mer. Tanto allí como ya en España, Carrera se mantuvo activo en la reorganización del PCE hasta que en 1944 fue detenido por la policía franquista, tras ser delatado por un infiltrado, y llevado a la Dirección General de Seguridad en Madrid, donde sufrió torturas constantes.
En la prisión de Alcalá de Henares, Carrera vivió un auténtico calvario, su salud se deterioró hasta tal punto que no podía caminar. A pesar de los esfuerzos de sus compañeros para que pudiera escapar, las secuelas de la tortura lo hicieron imposible. El 16 de enero de 1945, a los 33 años, Carrera fue fusilado junto a otros presos políticos contra la pared del cementerio de Alcalá. Sus últimas palabras fueron un grito de resistencia: “¡Viva la República! ¡Viva el Partido Comunista!”
El ‘Rojo de Hondarribia’, como se le conocía en su localidad natal, permaneció enterrado en Alcalá de Henares durante más de 70 años. Su familia, sin saber con exactitud su paradero durante décadas debido al silencio y el miedo impuestos por la dictadura, consiguió en 2018 exhumar sus restos. Fue una tarea emprendida principalmente por dos de sus sobrinos, quienes no solo querían devolverlo a su tierra natal, sino también rendir homenaje a su figura como símbolo de la lucha por la libertad.
El proceso de exhumación fue llevado a cabo por la Fundación Aranzadi y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, y su regreso a Hondarribia, donde descansaría junto a sus hermanos, se convirtió en un acto simbólico de justicia histórica.
Hoy, la familia de Carrera no solo busca recordar su sacrificio, sino también dar visibilidad a la historia de miles de víctimas del franquismo. «Ahora quiero que se sepa quién fue y qué hizo, y como él miles de víctimas», asegura uno de sus sobrinos en el documental. Jesús Carrera, el «Rojo de Hondarribia», representa a una generación de luchadores que, a pesar de ser silenciados por la represión, continúan siendo recordados por su firmeza en la defensa de la libertad y la justicia.
Tras la proyección, se celebró un animado coloquio entre el público y los representantes de Jarama 80, José Manuel Castro, y su presidente, David Sánchez.































