La tarde del viernes 19 de septiembre, la Plaza de la Constitución se transformó en un gran escenario al aire libre con una propuesta vibrante de tres espectáculos consecutivos de danza contemporánea. Desde las 19:30 y hasta las 20:45, el público pudo disfrutar de una experiencia artística única, con piezas que abordan la memoria, el vínculo humano y la identidad masculina.
La jornada dio comienzo a las 19:30 con ‘Bailaban las perolas’, una propuesta de la compañía Laura López y Pablo Pérez Alonso, dirigida a todos los públicos. Esta pieza, cuyo título hace referencia a las ollas en aragonés, se sumerge en la transmisión oral de historias y saberes que nuestras abuelas y abuelos compartían al calor de la cocina. A través del movimiento, los intérpretes invitan a un viaje emocional hacia las raíces, evocando la vida cotidiana de generaciones pasadas. Una obra que recupera el pulso de la tierra y el eco de la tradición, recordándonos la importancia de no olvidar de dónde venimos.
A las 19:50 fue el turno de ‘Pies de gallina’, creada por Ana F. Melero y Luna Sánchez. Este espectáculo, también apto para todos los públicos, ha sido reconocido con los prestigiosos Premios PAD 2024 y Lorca 2025 en la categoría de espectáculos de calle. La pieza explora el vínculo profundo entre dos mujeres a través del lenguaje del cuerpo, oscilando entre la fuerza y la vulnerabilidad. Inspirada en las expresiones “tener la piel de gallina” y “andar con pies de plomo”, la obra navega las emociones y los límites del contacto, proponiendo una reflexión sobre el apoyo mutuo y la conexión emocional desde una perspectiva íntima y poética.
El cierre de la jornada, a las 20:15, corrió a cargo de la compañía Ángel Durán Performing Arts, con el espectáculo ‘Clinch’ dirigida al público adulto. El título, tomado del léxico del boxeo, hace referencia al momento en que dos luchadores se abrazan para evitar los golpes del otro. Esta metáfora sirve para desplegar una potente crítica a los mandatos de la masculinidad contemporánea. A través de un lenguaje físico poderoso, la pieza cuestiona cómo los hombres se enfrentan a las emociones, muchas veces ocultas bajo capas de violencia, silencio o competitividad. Una coreografía que impacta por su fuerza escénica y su profundidad temática, interpelando al espectador desde lo más visceral.
La propuesta de estos tres montajes supone una oportunidad excepcional para acercar la danza contemporánea al espacio público. Tres compañías, tres lenguajes distintos, una sola tarde para emocionarse y pensar desde el arte del movimiento.
































