La inflación anual estimada del IPC en enero de 2026 es del 2,4%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el INE. La tasa anual del indicador adelantado de la inflación subyacente se mantiene en el 2,6%. El INE ‘estrena’ una nueva base para clasificar los productos quie tiene en cuenta para calcular el IPC.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha hecho públicos hoy los datos del Incremento de Precios al Consumo (IPC) con indicador adelantado. Este indicador proporciona un avance del IPC que, en caso de confirmarse, supondría que la tasa anual disminuye cinco décimas, ya que en el mes de diciembre esta variación fue del 2,9%.

Según este indicador adelantado, la variación anual del IPC en enero de 2026 respecto al mismo mes de 2025 es de un 2,4%, cinco décimas menos que la comparación entre diciembre de 2025 y el mismo mes de 2024. La tasa anual del indicador adelantado de la inflación subyacente se mantiene en el 2,6%.
Esta evolución es debida, principalmente, a los precios de la electricidad, que suben, pero en menor medida que en enero de 2025; y a los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, que disminuyen, frente al incremento en el mismo mes del año anterior.
La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se mantiene en el 2,6%.

El INE comienza a utilizar una nueva base para clasificar los productos
Con la publicación del IPC adelantado de hoy, el INE implanta la nueva base 2025. Las novedades más destacables de esta base son la adaptación a una nueva clasificación de los productos, la revisión de la composición de la cesta de la compra y la actualización de la estructura de ponderaciones. Además, se incorporan algunas novedades metodológicas que mejoran la precisión del indicador.
El cambio de base es un proceso cuyo objetivo es renovar el IPC mediante su adaptación a los cambios en las pautas de consumo de los hogares y la incorporación de mejoras metodológicas.
La frecuencia con la que se realiza esta operación de renovación es cada cinco años. Sin embargo, en esta ocasión su entrada en vigor se adelanta un año debido a la implantación de la nueva clasificación internacional de consumo, ECOICOP ver.2, en todos los países de la Unión Europea, por el requerimiento del Reglamento Delegado (UE) 2024/3159 de la Comisión Europea.
Nueva clasificación de consumo: ECOICOP ver.2
Según la reglamentación europea, la ECOICOP ver.2 debe empezar a utilizarse en el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) con la publicación del índice referido a enero de 2026. Este cambio en la clasificación afecta directamente al IPC, ya que tal como está concebido, el IPCA se calcula a partir de los datos del IPC. Por tanto, es imprescindible que el cambio de clasificación se efectúe también en el IPC español.
La sustitución de la clasificación en vigor hasta ahora (la ECOICOP) por la ECOICOP ver.2 supone un cambio de la estructura general que afecta, fundamentalmente, a la forma de difundir los datos del IPC. El cambio más llamativo se aprecia en los grandes grupos, ya que son las agregaciones más utilizadas mensualmente. A partir de enero de 2026 el IPC pasa de 12 a 13 grandes grupos y cambia el contenido de cuatro de ellos. Esto afecta directamente al resto de agregaciones jerárquicas (subgrupos, clases y subclases).
Este cambio conlleva, además, la desagregación de alguna de estas agrupaciones, apareciendo subclases nuevas que no existían hasta ahora, y desapareciendo otras, que se agregan para formar otras nuevas.
Fruto de esta actualización el número de subclases (agregaciones de bienes y servicios al máximo nivel de detalle) que era de 199 en la base 2021 pasa a ser de 196 en la nueva base.
































