Los barcos de las armadas italiana y española que supuestamente navegaban para proteger a la flotilla habían desaparecido del mapa en el momento de la ‘intercepción’ por parte del ejército israelí. El asalto a los barcos se produjo en aguas internacionales, a unos 90 kilómetros de las aguas israelíes. Los barcos no detenidos de la flotilla anuncian que prosiguen su marcha.
La ‘intercepción’ (eufemismo con el que las fuerzas armadas israelíes denominan al abordaje de los barcos) en aguas internacionales, esta pasada noche, de la Global Sumud Flotilla, por parte de lanchas del ejército israelí, ha desatado una ola de protestas inmediatas en distintos lugares del mundo. Anoche mismo, cientos de personas se concentraron ante el Ministerio de Asuntos Exteriores, en Madrid, para protestar por el acto de violencia de Israel y exigir al gobierno español la adopción de medidas contra ese país.
La detención de personas que navegaban a bordo de los barcos que componen la flotilla humanitaria se produjo, según los componentes de la Global Sumud, a unos 90 kilómetros del comienzo de las aguas territoriales israelíes y, por tanto, en aguas internacionales. Esa ubicación haría que la detención sea considerable como ilegal.
En los barcos que componen la flotilla viajan alrededor de 200 personas, 30 de las cuales son de nacionalidad española. Entre los más conocidos de los navegantes en la flotilla figuraban la activista medioambiental Greta Thunberg, la ex-alcaldesa de Barcelona Ada Colau, el ex-diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, Serigne Mbayé o el actor de «Juego de tronos» Liam Cunningham.
El Gobierno israelí ha asegurado que las personas detenidas han sido llevadas a «zonas seguras en puertos israelíes», aunque no hay en estos momentos evidencia de la ubicación de las víctimas de este secuestro ni de su estado de salud.
La ‘intercepción’ se produjo sin que hubiera presencia alguna de los barcos de las armadas italiana y española que supuestamente navegaban para proteger a los miembros de la misión humanitaria. La Primera Ministra de Italia, Giorgia Meloni, declaraba ayer que los dos barcos italianos había desistido de la misión y que el barco español, sobre el que ni los ministerios españoles de Defensa y de Asuntos Exteriores han dado razón alguna, «no llegó a tiempo».
La flotilla sigue su marcha
Las reacciones internacionales de los gobiernos a este ataque de las fuerzas armadas israelíes han oscilado entre una actitud de ‘vigilancia’ de los acontecimientos, pero sin condenar el ataque ni exigir su no repetición, y las condenas claras al respecto.
Los gobiernos de Francia, España o Italia, entre otros, se han alineado en la primera posición, sin realizar declaración o acción alguna que condene la actuación israelí.
Por el contrario, gobiernos como los de Turquía (que ha calificado la ‘intercepción’ como un acto terrorista), Chile o Bolivia (que han tildado la acción israelí como «violencia inaceptable»), o Venezuela (que ha calificado el ataque coom «acto de piratería») se han manifestado más claramente. El gobierno de Colombia ha sido el más expeditivo: su presidente, Gustavo Petro, ha roto las relaciones diplomáticas con Israel, expulsado a los miembros de la legación diplomática de este país y cancelado el tratado de libre comercio que había firmado en 2020.

A nivel popular, las manifestaciones y concentraciones se sucedieron anoche mismo, con concentraciones ante el Ministerio de Asuntos Exteriores español, en Madrid, pero también en distintos puntos de países como Grecia, Suiza, España, Turquía, Argentina, México y Alemania, entre otros, igual que en Bogotá, la capital colombiana, donde varias decenas de manifestantes bloquearon las vías para denunciar las acciones de Israel, según informa el digital ’20 Minutos’.
En Madrid se ha realizado una convocatoria de nueva concentración, hoy jueves a las 19:00 horas, ante el Ministerio de Asuntos Exteriores, en la Plaza de las Provincias de la capital.
A pesar de estos ataques producidos anoche, los barcos no detenidos han anunciado que prosiguen su marcha. Sus miembros han explicado que «Las intercepciones ilegales de Israel no nos disuadirán. Continuamos con nuestra misión para romper el bloqueo y abrir un corredor humanitario».
































