El documental del director Javier Horcajada pone sobre la mesa la inquietante cultura de las armas en Estados Unidos y cómo contribuye a la cultura de la militarización presente en aquel país.
Dentro de las actividades de Cinelab, el miércoles 19 de febrero se proyectó el documental de Javier Horcajada ‘From My Cold Dead Hands’ (Por encima de mi cadáver). El evento contó con la participación del director, que tras el visionado de la cinta contestó a las preguntas del público asistente.
El documental se estructura con la declaración de diez puntos que leen dos activistas a favor de la posesión de armas y que, tras la lectura de cada punto, es ilustrado con el material editado proveniente de YouTube.

Estados Unidos es el país con más armas en manos de sus ciudadanos. Con aproximadamente 400 millones de armas y una población que apenas supera los 336 millones de habitantes, el país vive una paradoja alarmante: más armas que personas. Este dato pone en evidencia el grado de militarización de la sociedad estadounidense y el acceso prácticamente sin restricciones a las armas de fuego.
El documental ‘From My Cold Dead Hands’ se adentra en esta realidad, mostrando cómo la posesión de armas no solo afecta la seguridad pública, sino que también tiene repercusiones en la vida personal y social de los individuos. Según Horcajada, «lo de las armas está tan extendido que realmente afecta a las familias, las relaciones de pareja, la relación con los hijos, la religión o la educación». Un panorama que parece haber normalizado la violencia, creando un entorno en el que la presencia de armas se ha convertido en algo casi cotidiano, permeando todos los aspectos de la vida de los estadounidenses.
El título del documental, ‘From My Cold Dead Hands’ (Por encima de mi cadáver), es una frase célebre pronunciada por el actor estadounidense Charlton Heston en 2000, en el contexto de su activismo a favor del derecho a poseer armas. Esta famosa declaración refleja la obstinación con la que algunos sectores de la sociedad estadounidense defienden la Segunda Enmienda de la Constitución, que garantiza el derecho a portar armas. Heston, quien fue presidente de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), se convirtió en un símbolo de esta causa. La frase, cargada de emoción, resuena como un grito de guerra para quienes ven la posesión de armas como un derecho inalienable que debe ser defendido a toda costa.

En sus 64 minutos de duración, Horcajada recopila más de 8.800 horas de vídeos de YouTube que documentan la vida de los aficionados a las armas. Estos vídeos muestran a personas de todas las edades, incluso niños y niñas, cargando, disparando y manipulando armas con una aparente indiferencia. Este material, que para muchos puede resultar perturbador, es fundamental para entender la cultura armamentística de un país que ha sido moldeado por la influencia de la NRA y otras organizaciones defensoras de la posesión de armas.
Lo que más sorprende en el documental es la manera en que las armas se han integrado en la educación y el entretenimiento de los más jóvenes. Horcajada no escatima en mostrar a niños y niñas aprendiendo a disparar desde temprana edad, e incluso participando en actividades donde las armas son presentadas como algo normal, casi lúdico. Una de las escenas más desconcertantes muestra a una joven caracterizada como una princesa Disney, haciendo apología de las armas.

El documental de Horcajada muestra cómo la posesión de armas no se limita a un grupo marginal, sino que está profundamente arraigada en diversos estratos sociales, afectando tanto a las clases altas como a las más bajas. Las ferias de armas, celebradas en varias ciudades de todo el país, sirven como escenarios de encuentro para quienes defienden con fervor su derecho a portar armas. En estos eventos, miles de personas se agrupan para comprar y vender armas, intercambiar experiencias y escuchar discursos que justifican su posesión como una extensión de su libertad y sus derechos civiles.
‘From My Cold Dead Hands’ recopila 64 vídeos de YouTube para ofrecer de una forma original un retrato de la sociedad estadounidense y su relación con las armas. A pesar de la gravedad del tema, Javier Horcajada consigue tratarlo con humor y sacar una sonrisa a los espectadores en varios momentos. A través de un material inquietante y revelador, ofrece una crítica mordaz a la cultura armamentística con una narrativa directa y sin adornos, que invita a la reflexión.
Tras el visionado el director participó en un animado coloquio con el público y explicó el proceso de creación y producción de la película que, en el mes de mayo, estará disponible en Filmin. También comentó que ‘From My Cold Dead Hands’ ha tenido una gran acogida en numerosos festivales internacionales. Finalmente, adelantó que ya está terminando su próximo documental, titulado ‘Capitolio contra Capitolio’.
































