La entidad exige «respeto a las mujeres que libremente deciden ejercer su derecho a abortar». Asegura que «Acosar, hostigar, amenazar a las mujeres que, aun ejerciendo su derecho, se encuentran en la nada agradable situación de ir al quirófano, es un delito en sí mismo».
La Asociación Laica de Rivas Vaciamadrid ha emitido un comunicado en el que califica de «acoso» y de «delito en sí mismo» la campaña que la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) ha lanzado en 33 ciudades españolas, y que llama a reunirse ante clínicas que practiquen el aborto para «rezar» cuando alguna mujer entre en los centros.
La ACdP carga en su campaña contra la próxima modificación del Código Penal que castiga los ataques a las mujeres que quieren interrumpir sus embarazos. La campaña incluye 260 paneles instalados en calles y estaciones de metro.
Un delito en sí mismo
Para la Asociación Laica «Acosar, hostigar, amenazar a las mujeres que, aun ejerciendo su derecho, se encuentran en la nada agradable situación de ir al quirófano, es un delito en sí mismo». Valora además que «Situarse en las puertas de una clínica cuando pasan por allí las mujeres en el duro trance médico de interrumpir su embarazo, no es solo un acto inmisericorde, agresivo y poco evangélico, va contra un derecho inalienable de las mujeres y es un delito flagrante de acoso».
La entidad recuerda que «Claramente lo ha expresado la ministra de Igualdad Irene Montero: ‘el derecho fundamental a rezar, a profesar cualquier religión es un derecho que se debe de preservar, pero cuando tú robas, aunque lo hagas rezando, estás robando, y cuando tú acosas a una mujer que está tratando de ejercer un derecho fundamental, como es el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, aunque lo hagas rezando, estás acosando'». «Los espacios públicos son de todas y todos», insiste la Asociación Laica, y esos espacios «no deben ser utilizados para acosar, mentir o hacer proclamas contra las leyes acordadas y admitidas por todos/as».
Un «aluvión» de quejas en el Consorcio de Transportes
Los laicos aseguran en su nota que «La dirección del Consorcio de Transportes de la Comunidad de Madrid está recibiendo un aluvión de quejas para que esa campaña que vulnera la legislación, ignora los derechos y acosa a las personas, sea retirada de inmediato». Recientemente han podido verse en redes sociales quejas que usuarios de Metro han dirigido bien a la propia compañía, bien al Consorcio.
La Asociación Laica de Rivas Vaciamadrid (ALRV) expresa su solidaridad «con las mujeres
que libremente quieren ejercer sus derechos fundamentales y son acosadas por ello». Asimismo exige «a los poderes públicos competentes (Dirección de Metro, Comunidad de
Madrid…), que tomen las medidas para que la campaña se retire, para impedir el acoso en
las clínicas a mujeres y trabajadoras de los centros y porque se aplique la Ley que protege
este derecho fundamental y la libertad para decidir a las mujeres».
































