La reforma realizada ha afectado tanto al interior como al exterior del edificio. El coste de los trabajos realizados por empresas externas ha ascendido a 260.000 euros, mientras que el resto se debe a los realizados por personal municipal.
El pasado 8 de enero reabrió sus puertas la escuela infantil Platero, tras una profunda reforma que ha afectado tanto al interior como al exterior del edificio. La inversión total, a cargo del Ayuntamiento, ha sido de 310.000 euros, 260.000 de los cuales se deben a trabajos realizados por empresas externas y el resto, por personal municipal.
En el interior, se han renovado la pintura, los suelos y los frisos de las aulas. También se ha cambiado por completo el sistema de distribución de la calefacción, que ha dejado de discurrir por el suelo para hacerlo mediante un sistema aéreo, para facilitar así la detección de posibles fugas. Además, el pasillo general cuenta ahora con un techo traslúcido que permite reducir el volumen de demanda de energía, favoreciendo la entrada de luz natural.
En el exterior, se ha reparado la fachada. En el patio de recreo, se ha creado un área lúdica con un nuevo solado de pizarra donde se han colocado juegos de cocinas de madera, con mesas y taburetes, para la diversión escolar. También se ha acotado una zona de huerto con vallas de madera: un rincón para promover la agricultura y el consumo sostenibles desde edades tempranas. Y se ha creado un arenero con un perímetro formado por piezas de caucho reciclado, con tres cabañas de madera.
Uno de los columpios es ahora adaptado. Y se ha colocado un nuevo juego infantil que sustituye al de madera. Por último, se ha instalado un rocódromo de 130 piezas de escalada y un circuito para triciclos.
La Concejalía de Mantenimiento de la Ciudad, además de la coordinación de la contratación y obra externa, ha acompasado toda la intervención con actuaciones de cerrajería, carpintería, albañilería y pintura, además de ocuparse de la mudanza del mobiliario entre la escuela y el centro Bhima Sangha.
La escuela infantil Platero abrió en 1985: la segunda de Rivas Vaciamadrid tras la inaugural Rayuela, en 1982. Ambas daban servicio a los emergentes barrios de Covibar y Pablo Iglesias, que empezaron a habitarse a finales de 1982. Platero surgió como escuela promovida por una cooperativa de madres y padres del barrio Covibar. Y en 2003 pasó a ser de titularidad municipal.
































