La hoguera de San Juan en las fiestas de Covibar volvió a reunir a gran número de vecinos y vecinas

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Un miembro de Protección Civil vigila la hoguera encendida en Covibar (Foto Pazco Rodríguez / Rivas Actual)

La noche del 23 de junio, el barrio de Covibar se llenó de luz, música y tradición con la celebración de la hoguera de San Juan, dentro de las Fiestas del barrio. Se mantenía con ello viva esta costumbre que cada año reúne a centenares de vecinos y vecinas en torno al fuego. En La Casa + Grande se hizo otra hoguera que atrajo a gran cantidad de jóvenes.

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Todas las fotos: Paco Rodríguez / Rivas Actual

Desde las 21:30 horas, al final de la Avenida Dolores Ibárruri, se celebró el pasado lunes la tradicional Hoguera de San Juan en el barrio de Covibar. Esta cita, que se repite anualmente desde la entrega de las primeras viviendas en la zona, congregó a centenares de personas que acudieron a quemar, simbólicamente, los malos momentos del año y dar la bienvenida al verano.

Los asistentes llevaron papeles con deseos o situaciones que deseaban dejar atrás, arrojándolos al fuego como parte de este ritual ancestral. La noche estuvo amenizada por el espectáculo de percusión y danza brasileña «Bloco do Baliza», que animó a los presentes con su vibrante repertorio.

Como es habitual, la cooperativa Covibar ofreció queimada y refrescos a los asistentes. El evento, que se desarrolló bajo la supervisión de Protección Civil de Rivas Vaciamadrid y contó con la presencia de la alcaldesa de la localidad y numerosos concejales del Ayuntamiento.

Una tradición nórdica

La celebración de las hogueras de San Juan tiene un origen que mezcla lo pagano y lo cristiano. Aunque el calendario católico conmemora el nacimiento de San Juan Bautista el 24 de junio, la tradición de encender hogueras en la noche anterior está vinculada al solsticio de verano, el día más largo del año.

Antiguas culturas como la celta celebraban esta fecha con rituales en los que el fuego era protagonista. En el ‘Alban Heruin’, una celebración predominantemente nórdica, se encendían hogueras para atraer la fertilidad y alejar los malos espíritus. Con la llegada del cristianismo, estos rituales fueron adaptándose a la nueva fe, manteniendo el simbolismo del fuego como elemento purificador y de renovación

Así mismo, en La Casa + Grande tuvo lugar una celebración similar a la que acudieron muchos jóvenes de la localidad.