La manifestación, convocada por la Alianza Incineradora de Valdemingómez NO, recorrió alrededor de tres kilómetros por distintos parques de Rivas. Se pidió que se respete la fecha de 2025 como cierre de una incineradora cuya situación califican de «grave deterioro» tras 32 años en funcionamiento.
Más de un centenar de personas (alrededor de 200, según los organizadores) se manifestaron el pasado domingo por distintos parques de Rivas reclamando el cierre de la incineradora de Valdemingómez respetando las fechas previstas para ello, que se sitúan en este año 2025.
Las y los manifestantes, convocados por la Alianza Incineradora de Valdemingómez NO, recorrieron alrededor de tres kilómetros lanzando consignas como ‘La incineración no es la solución’, ‘Así, Así, ni un paso atrás esta incineradora la vamos a cerrar’ o ‘Reducir, Reutilizar, Reciclar, nada que quemar’.
La manifestación terminó en la Casa de Asociaciones del barrio de Covibar, donde se leyó un manifiesto firmado por las 24 entidades que suscribían la convocatoria.
300.000 toneladas de residuos quemadas anualmente
Los organizadores recordaron que «Desde hace décadas, la población del sureste de Madrid convive con una amenaza invisible pero constante: la incineradora de Valdemingómez, una planta obsoleta que quema más de 300.000 toneladas de residuos al año a escasos metros de colegios, viviendas, zonas agrícolas y espacios naturales».
Además, señalaron que «Entre las zonas más afectadas se encuentran la Cañada Real, Rivas Vaciamadrid, Villa de Vallecas, Getafe y Coslada. A estas se sumarán los nuevos Desarrollos del Sureste —Valdecarros, El Cañaveral, Los Cerros, Los Ahijones y Los Berrocales—, que incorporarán 118.000 nuevas viviendas. Todas estas áreas están ya gravemente afectadas, o lo estarán en un futuro próximo, por la presencia de la incineradora».
Por último, indicaron que «Mientras la ciencia y la legislación europea avanzan hacia un modelo de Residuo Cero, el Ayuntamiento de Madrid sigue apostando por quemar. Peor aún, lo hace sin transparencia, sin controles suficientes y operando fuera de la legalidad ambiental».

































