Del mismo modo, el Consistorio recuerda algunos consejos ante la llegada inminente de la temporada de piscinas para prevenir:
Exponerse al sol de forma gradual los primeros días.
Evitar la exposición directa al sol entre las 12.00 y las 17.00.
Tener la cabeza cubierta y proteger los ojos con gafas de sol.
Utilizar una crema protectora adecuada a nuestra tipo de piel.
Asegurarse que la crema proteja tanto frente a la radiación UVB como a la UVA.
Recordar que las cremas protectoras tienen fecha de caducidad.
Aplicar la crema en cantidad suficiente media hora antes de ponerse al sol, aun cuando este nublado y repetir la siempre la aplicación cada dos o tres horas.
Tomar líquidos en abundancia, especialmente agua.
Recordar que algunos medicamentos pueden provocar reacciones si mientras los tomamos nos exponemos al sol
Con la infancia es necesario extremar estas medidas y además: Tener siempre a menores de 3 años con camiseta y gorro. Darles de beber agua cada poco tiempo. No exponer nunca al sol a menores de 6 meses incluso estando vestidos.
En la piscina se comparte el agua con otras personas por lo que es conveniente seguir unas normas de higiene:
Fundamental ducharse antes y después del baño.
Prescinde del baño si padeces alguna enfermedad contagiosa de transmisión hídrica o dérmica.
No tragues agua de la piscina y evita que entre en tu boca.
Los aseos deben ser utilizados tanto por adultos como por menores, manteniendo así el agua de la piscina más limpia. Cambia los pañales en el lugar destinado a ello.
No permitas la entrada de animales en el recinto de la piscina.
Para evitar la infección por hongos es aconsejable lavarse y secarse los pies antes y después del baño. También es conveniente el uso de zapatillas de agua.
Es recomendable el uso de gafas de agua y de gafas de sol para evitar la irritación provocada por la propia acción del cloro o por el sol.
Las toallas son objetos de uso personal y no deben intercambiarse.