La iniciativa, impulsada por los Servicios Sociales municipales y el equipo de Intervención en Barrios, se ha desarrollado en el entorno del Camino Viejo de Rivas con la participación de personas voluntarias y vecinos en situación de aislamiento. Tras los primeros resultados, el Ayuntamiento estudia dar continuidad al programa a partir de septiembre.
El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha desarrollado un proyecto piloto para prevenir la soledad no deseada a través de una red de apoyo entre vecinos. La iniciativa, denominada ‘Tejiendo redes vecinales’, ha sido impulsada por los Servicios Sociales del centro Frida Kahlo y el equipo municipal de Intervención en Barrios con un enfoque comunitario.
La experiencia se ha llevado a cabo durante este curso en la zona del Camino Viejo de Rivas (Ámbitos) con el objetivo de detectar situaciones de aislamiento social y ofrecer acompañamiento a personas que viven solas o cuentan con una red de apoyo limitada.
En esta primera fase han participado una voluntaria encargada de identificar posibles casos de aislamiento, cuatro voluntarias dedicadas al acompañamiento y cuatro personas usuarias, que han recibido visitas periódicas y seguimiento individualizado.
Antes del inicio del programa, el voluntariado recibió formación específica sobre soledad no deseada, escucha activa, comunicación, gestión emocional, detección de situaciones de vulnerabilidad y protocolos de actuación. Posteriormente, las parejas de acompañamiento se establecieron teniendo en cuenta criterios de proximidad, disponibilidad y afinidad entre participantes.
Los acompañamientos comenzaron en mayo y, según el balance realizado por el Consistorio, tanto las personas acompañadas como el voluntariado han valorado positivamente la experiencia. La evaluación realizada al finalizar esta fase refleja una reducción de la sensación de soledad entre las personas participantes, así como una mejora de su bienestar emocional y de sus relaciones sociales.
Tras la finalización de la prueba piloto, el Ayuntamiento ha celebrado una evaluación participativa en la que se han recogido propuestas para ampliar la iniciativa. Entre ellas figura la organización de encuentros grupales mensuales a partir de septiembre con el fin de mantener los vínculos creados y favorecer nuevas relaciones entre los participantes.
La Organización Mundial de la Salud y distintas administraciones públicas consideran la soledad no deseada un problema con impacto en la salud física, emocional y social, lo que ha llevado a numerosas ciudades a impulsar programas comunitarios orientados a prevenir el aislamiento, especialmente entre la población de mayor edad.































