Vive en Rivas y también entrena aquí, y lo hace a diario. No sólo eso: sus jornadas de entreno pueden ser de entre cuatro y ocho horas diarias. Antes del pesaje oficial de cara a un combate reduce su alimentación a lo básico («pollo y agua»), y después del combate tiene que realizar el proceso inverso para recuperar peso. Es lo que lleva haciendo de cara a la velada de boxeo que el sábado 8 de marzo se llevará a cabo en la Sala Covibar, en la que se medirá con Otto Gámez.

Es Antonio Collado, campeón de España de boxeo de peso ligero en 2023. Un prodigio de tesón y de capacidad de imponerse disciplinas difíciles de encontrar en ningún deporte. Cuando va a afrontar un combate puede tirarse semanas con una alimentación básica para controlar el peso («pollo y agua», especifica). Y las horas de entrenamiento oscilan entre las cuatro y las ocho diarias. Se le escapa en la entrevista que Rivas Actual le hizo el pasado 4 de marzo: «no creo que ningún futbolista realice en los entrenamientos el esfuerzo que yo hago».

Y cuando decimos que lo suyo es el trabajo, la dedicación al boxeo como profesión, el tesón para perseguir lo que él califica como «mi sueño», no lo decimos por decir. Lo han reconocido muchos medios que han seguido su rutina de trabajo y han podido dar fe de ello,  tal como ahora lo hacemos desde Rivas Actual.

De Quintanar de la Orden a Madrid

Foto: Paco Rodríguez / Rivas Actual

Nació hace 25 años en la localidad toledana de Quintanar de la Orden, donde, explica, «no había, cuando yo era niño, ningún interés por el boxeo ni conocimiento sobre este deporte». Pero Antonio, que primero quiso ser futbolista profesional, a los cinco años se topó con él.

Su padre, que practica artes marciales, le siguió la corriente cuando dijo que quería boxear. Le acompañó en sus primeros pinitos, le explicó algunas de las cosas básicas del mismo. «Recuerdo que me mostró unos guantes de boxeo y yo le dije: ‘Papá, esto es trampa, con eso no se hace daño».

Porque, todo hay que decirlo, Antonio Collado está más que dispuesto a reconocer que su plan de vida con el boxeo incluye el dolor de los golpes. Cuenta con ellos y no le arredran. Sin embargo, no considera que sea un deporte violento: «Es verdad que aquí golpeas al rival, pero lo haces consciente de que ambos estamos disputando un encuentro. Tenemos un nivel de hermandad muy grande entre nosotros, fuera del ring».

Foto: Paco Rodríguez / Rivas Actual

Rompe así el mito de los boxeadores personalmente enfrentados por un título, al modo en que los presentaban las varias películas de la saga de Rocky Balboa y su inicial enfrentamiento con Adonis Creed.

Después de pensárselo (no demasiado tiempo, según cuenta), se decidió a iniciar esa aventura del boxeo profesional. Sus paisanos no daban crédito: «si será raro este chaval…». Se vino a Madrid y acabó recalando en Rivas, donde reside y donde entrena, bajo la dirección del reconocido profesional Víctor del Toro, en el gimnasio y Escuela de Boxeo que éste mantiene en la calle Tornillo, en el polígono industrial de Rivas.

Un deportista serio

Foto: Paco Rodríguez / Rivas Actual

Hace no mucho tiempo, Antonio Collado participó en una charla organizada por Emilio Ortiz a través de su Proyecto Perrutis – Covibar. Estas charlas están principalmente dirigidas a jóvenes, a quienes se les intenta transmitir que el mundo de las adicciones es muy perjudicial para ellos. Y Emilio suele llevar a las mismas a gente que destaca o ha destacado en su actividad profesional, y que dan fe de lo mucho que el deporte puede ayudar a algo tan conveniente como alejarse de, entre otras cosas, las drogas.

A veces ha llevado a ex-futbolistas, como el que fue portero titular del Real Madrid, Paco Buyo. Y hace unos meses se lo propuso a Antonio Collado, que aceptó inmediatamente. En la charla transmitió esa importancia de la autodisciplina para perseguir un objetivo, sea en el deporte o en otras facetas. Y lo hizo con la seriedad que caracteriza a este campeón. La transmite cuando hablas con él, porque notas que no está simulando nada: es lo que piensa realmente y lo que hace en su vida.

El Campeonato de España, sólo el primer paso

Y luego está la cuestión de los sueños. Antonio tiene muchos, pero la mayoría se relacionan con el boxeo, y con la consecución de títulos importantes en ese deporte.

En 2023, ya lo decíamos, se alzó con el campeonato de España, y a éste le siguió, en 2024, el de Campeón de Iberoamérica, un título de reciente creación por parte de la World Boxing Association (Asociación Mundial de Boxeo, WBA en inglés).

Acumula un importantísimo balance de 18 victorias (tres de ellas, por KO) y una sola derrota, lo que le va aupando en el ranking de la Federación Española. Gracias a esa dinámica espera acumular la puntuación necesaria para que se le permita boxear, lo antes posible, por el título europeo. Y después («¿por qué no?») por el del mundo.

Cartel anunciador de la velada

Que sean logros muy difíciles no le impide tenerlos entre sus metas. Y su historial hasta el momento avala ese compromiso que él mismo se marca con los objetivos más altos. Por eso, en la velada que este sábado, 8 de marzo, tendrá lugar en la Sala Covibar, se enfrentará a Otto Gámez no por un título, sino para seguir ascendiendo en ese ránking que le permita a corto plazo ser acreedor a disputar el título de Campeón de Europa. Será el último de los nueve combates que se incluyen en la velada, probablemente la primera de nivel profesional que se realiza en Rivas.

Dejamos aquí el audio de la entrevista completa que le hicimos. Les aconsejamos que pongan atención no sólo a lo que dice, sino a cómo lo dice. No será difícil que reconozcan la sinceridad en todo ello. Sin trampa ni cartón.