En una jornada marcada por la lluvia, que los asistentes calificaron irónicamente como un «milagro para que los campos florezcan», la plataforma Rivas con la Sanidad Pública volvió a congregarse para denunciar el deterioro del sistema sanitario y exigir mejoras urgentes en el municipio.
El jueves 15 de enero, a las 19:00 horas, en el centro de salud Primero de Mayo, la ciudadanía ripense volvió a concentrarse, convocada por Rivas con la Sanidad Pública, para exigir una asistencia de calidad en nuestra ciudad. Al acto acudieron representantes municipales junto a numerosos vecinos y vecinas.
El acto, cargado de testimonios emotivos y datos técnicos, sirvió para reafirmar el compromiso de la ciudadanía con un modelo de salud universal y de calidad frente a lo que consideran un proceso de desintegración motivado por intereses comerciales.
El rostro humano de los cuidados
Uno de los momentos más conmovedores de la concentración fue la lectura de una carta personal por parte de Pilar, miembro de la plataforma. En su relato, agradeció la labor del equipo de soporte de atención domiciliaria del sector sureste durante las últimas semanas de vida de su madre, Francisca Romero. A pesar de ver a las profesionales «sobrepasadas de trabajo», Pilar destacó la delicadeza y el cariño recibido, contrastando esta calidez con la indignación que le produce ver cómo el sistema se debilita. «Mi máxima preocupación ahora es no caer enferma», confesó, subrayando que seguirá luchando por una sanidad digna hasta el final.
Desde la plataforma también se hizo un llamamiento a la ciudadanía para ser agradecidos con el personal sanitario. Se propuso realizar reseñas positivas cuando se reciba un buen trato en los centros de salud o tras una operación, como una forma de dar «aire» a unos trabajadores que a menudo se sienten invisibilizados, desde administrativos hasta celadores.
La crisis de infraestructuras: 23 años esperando especialidades
La situación en el Barrio de la Luna ocupó gran parte de las críticas. Paloma, activista local, recordó que desde 2013 se espera un centro de especialidades para el que el Ayuntamiento ya cedió terreno, pero que sigue sin construirse.
Actualmente, en 2026, la ciudad sigue dependiendo de un Hospital del Sureste «absolutamente desbordado», que atiende al doble de la población original. Según las denuncias, la falta de médicos de urgencias en Rivas obliga a los vecinos a desplazarse por toda la Comunidad de Madrid o recurrir a centros privados como Quirón o Rivera Salud.
Demoras que no coinciden con la realidad oficial
José Manuel, otro de los portavoces, presentó un análisis detallado sobre los tiempos de espera en los centros de salud de Rivas durante 2025. Los datos recopilados por la plataforma muestran una realidad preocupante en comparación con las cifras oficiales.
Se señaló que la única mejoría notable se dio en el centro de La Paz, donde la incorporación de cuatro médicos en agosto redujo los tiempos de espera, lo que demuestra que «lo que faltan son médicos» y no solo nuevos edificios vacíos.
Salud mental bajo presión laboral
El acto también puso el foco en la salud mental, denunciando la precarización de la red de atención a personas con enfermedad mental grave.
Iván, trabajador del sector, alertó sobre los despidos y cambios contractuales forzosos en la Fundación Manantial, que han dejado vacíos de servicio los pisos supervisados y han provocado la ruptura de vínculos terapéuticos vitales para los pacientes. «Se habla mucho de salud mental, pero se desmantelan los equipos con violencia institucional», afirmó.
Hacia una «primavera caliente»
La concentración finalizó con un mensaje de esperanza y movilización. Se anunció que Rivas ha propuesto a otras asociaciones de Madrid la realización de una gran manifestación en la capital para el final de la primavera de 2026.
Además, se convocó a una nueva marcha local en mayo que recorrerá el trayecto desde Santa Mónica hasta La Paz, advirtiendo que la movilización no cesará. «Nuestra acción continúa para que este nuevo año haga posible que el siguiente sea mejor para todas», concluyó Nines, activista de la plataforma.
































