El proyecto mantiene los elementos característicos y la estética general de este edificio histórico, a la vez que aumenta la eficiencia energética y mejora las condiciones ambientales del interior. La planta baja tendrá el uso para hostelería que tenía originalmente, mientras que la planta sótano se destinará a usos municipales y la primera se convertirá en una sala de más de 140 m2 que será «un espacio nuclear para la actividad pública del barrio».
La Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) dio ayer inicio a las obras de rehabilitación de la Posada del Alcalde, un edificio histórico enclavado en el casco antiguo. La inversión, incluida en el Plan de Actuaciones de Inversión y Financiación (PAIF) de la empresa municipal, asciende a los 600.000 euros. Con esta reforma, el Gobierno municipal de Rivas «apuesta por la mejora y la conservación del patrimonio municipal, así como por la reactivación y la puesta en uso de un inmueble», según una nota municipal.
Las obras servirán además para «reforzar la seguridad estructural y su adecuación a la normativa actual», tal y como explican desde la EMV. Entre los aspectos destacados del proyecto, sobresale la habilitación de una sala polivalente en la planta sótano, con una superficie de 54 m2. Este espacio estará destinado a usos municipales, mientras que la planta baja, con más de 200 m2 de superficie, se reserva a su uso tradicional hostelero. El acondicionamiento final de este espacio será acorde a la propuesta final de restauración que se incorpore. En la planta primera de la Posada del Alcalde, el proyecto de obra contempla una gran sala polivalente de 141 m2, que será «un espacio nuclear para la actividad pública del barrio».

Más accesible y eficiente
El Ayuntamiento destaca que el proyecto general de rehabilitación «mantiene todos los elementos característicos y la estética general de este edificio singular», que fue adquirido por el Ayuntamiento de Rivas para su rehabilitación. Al tiempo, se mejorará la eficiencia energética y se mejorarán las condiciones ambientales del interior.
También se incluye una mejora en la accesibilidad del edificio, con la incorporación de un ascensor que conectará las tres partes. Las obras tienen un plazo de ejecución de ocho meses y conforman uno de los proyectos motores de la Agenda Urbana Rivas 2030.
































